México mantiene en orden sus signos vitales y las estadísticas que dan cuenta del avance de la economía, la producción fabril y el empleo, apuntan en el sentido correcto: un crecimiento superior al de los países desarrollados y cada vez más dinámico, confirma el sector fabril del país.

No obstante, advierte que la velocidad es lenta, por lo que si se llevan a cabo los cambios profundos, el nivel de crecimiento que mantendrá la economía mexicana será de 3.8% en los próximos años, insuficiente para la generación de empleos.

La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), que encabeza Francisco Funtanet, expresa que la economía mexicana avanza intermitentemente y no puede acelerar el paso debido a la dependencia al mercado externo. Algunos sectores, regiones y empresas no han logrado despegar el mercado interno y la mayor parte de las unidades económicas del país. De modo que, en el mejor de los casos, cerraremos el 2012 con un avance en el PIB de 3.8 por ciento , lamenta.

CONGRESO REPROBADO

La gestión del Legislativo no es positiva y en materia de resultados quedan reprobados, puesto que de 1,700 leyes y/o iniciativas que se presentaron al Congreso de la Unión, durante el periodo ordinario sólo se aprobaron cerca de 40, cerca de 300 fueron desechadas y el resto, en el limbo, denunció el sector patronal.

Alberto Espinosa Desigaud, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), lamentó que las grandes reformas, las cuales tienen un nivel de crecimiento importante y pueden generar al país por lo menos de 1.5 a 2% PIB, hayan quedado en el cajón.

Como sector privado, estamos pidiendo un periodo extraordinario porque hay tantas iniciativas tan importante que quedaron ahí, no podemos terminar el último periodo sin un esfuerzo para que algo positivo pueda pasar , demandó.

lgonzalez@eleconomista.com.mx