Con motivo del primer aniversario de la implementación del Tratado comercial entre México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), el gobierno de México debe trabajar para convertirlo en un instrumento que coadyuve al desarrollo sostenible, con bienestar social y el progreso humano, y se desvíe del error que caracterizó al TLCAN por ser un mecanismo de crecimiento sectorial, pugnó Ignacio Martínez, coordinador de Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM.

El T-MEC es un instrumento valioso que ha provocado que las exportaciones tengan un crecimiento de 136.3% a tasa anual, tal es el caso de la industria automotriz en México, que posee el mayor dinamismo económico, al representar el 13.7% del Producto Interno Bruto (PIB).

Sin embargo, el T-MEC debe ser un mecanismo que coadyuve al desarrollo sostenible del país, ya que desde hace 55 años, el 77% de la riqueza nacional se genera en cinco entidades del norte (Baja California, Nuevo León, Chihuahua, Sonora, Tamaulipas) que concentran el 83% de la Inversión Extranjera Directa (IED); el 47% de las exportaciones; el 59% de inversión en infraestructura.

Mientras que otras cinco entidades del centro occidente están vinculadas a la producción manufacturera de exportación del norte: Jalisco, Querétaro, Guanajuato, Puebla y Aguascalientes.

“México no debe recaer en el error del TLCAN -que durante este cuarto de siglo fue un mecanismo de crecimiento-. El T-MEC debe ser un instrumento para el bienestar social y el progreso humano. Por lo que se requiere de un nuevo modelo de industrialización orientado al desarrollo sostenible, que sea la plataforma para un nuevo proyecto de nación de largo plazo”, planteó el especialista de la UNAM.

En contraste, el sur-sureste del país están las entidades “antípodas”, pues Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, posee infraestructura que no refleja en el bienestar regional, el empleo no es de la misma calidad del norte y ello se refleja en ingreso, por ejemplo, el trabajador de Tapachula percibe un ingreso 20 veces menor que el trabajador de Ciudad Juárez, realizando una actividad similar.

Respecto al tema tecnológico, “el territorio está desquebrajado”, sostuvo Martínez, ya que el Valor Agregado de Exportación de la Manufactura Global (VAEMG), que cuantifica la participación de la manufactura mexicana en el contexto internacional de las “cadenas globales de valor” no se desarrolla en los municipios con mayor pobreza. La VAEMG se concentra en 10 entidades del Bajío-Norte que generan la mayor inversión tecnológica del país.

kg