El robo al sector de autotransporte en México continúa al alza con asaltos “cada vez más sanguinarios” y “niveles de violencia sin precedentes”, por lo que urge implementar una política transversal y de amplia coordinación en la que participen el gobierno federal, el Poder Legislativo y el sector privado para acabar con el problema de raíz, afirmaron representantes de organismos empresariales.

A petición de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), el despacho Consultores Internacionales elaboró el primer estudio para cuantificar el impacto de la inseguridad y concluyó que el año pasado sumaron 92,500 millones de pesos los costos directos e indirectos causados, y a pesar de que representa 0.5% del Producto Interno Bruto, no ha logrado generar la sensibilidad requerida entre las autoridades para atender el tema.

En el documento se precisa que el monto estimado es mayor, “debido a que falta incorporar elementos que también son resultado del delito, pero que son mucho más complejos de cuantificar, tales como: el mercado informal, que genera empleos en el sector informal y la comercialización de productos que no generan ingresos fiscales por ningún tipo de impuesto”.

El presidente de la Comisión de Seguridad y Prevención del Delito de Concamin, Refugio Muñoz, afirmó que a unos días de que concluyan las campañas electorales ninguno de los candidatos a la Presidencia de la República ha hecho referencia “al grave problema de inseguridad que se refleja en secuestro de unidades, vandalismo o bloqueo de carreteras, de lo que hemos sido víctimas de unos años para acá”. Espera que en los próximos días haya un pronunciamiento al respecto, toda vez que el impacto a la economía nacional es directo porque se incrementan los costos logísticos.

De acuerdo con datos del estudio, el robo al sector del autotransporte de carga se disparó de 5,435 delitos en el 2015, hasta 10,230 robos en el 2017, lo que representó un crecimiento de 88% en dos años.

IP vs los robos

Este martes, representantes de Concamin, Canacar, la Asociación Mexicana de Ferrocarriles (AMF), la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), la Cámara Nacional de Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) participaron en un foro sobre la creciente problemática que les aqueja.

El alto nivel delictivo que enfrenta el sector es causado, de acuerdo con Consultores Internacionales, en parte, por la guerra contra las drogas, los cárteles y sus células criminales, quienes han diversificado su cartera de actividades al secuestro, la extorsión, el tráfico de personas, robo de combustible y, recientemente, al robo al autotransporte de carga.

Puebla, Tlaxcala, Edomex, Veracruz, Guerrero y Michoacán son algunas de las entidades que registran el mayor número de incidentes. Entre las propuestas para el mediano y corto plazo que ayuden a inhibir los robos se encuentran: crear una unidad especial perteneciente a la Policía Federal que tenga como labor perseguir los delitos al autotransporte de carga, promover la creación de un incentivo fiscal que permita la deducibilidad de los costos incurridos en materia preventiva, con el objetivo de que el transportista lo vea como una inversión y no como un costo.

Además de establecer horarios de circulación en las zonas con mayor peligro al contar con seguridad por parte de la policía y construir casetas/módulos de vigilancia, en la entrada y salida de los kilómetros más afectado por la delincuencia.

Robo de autobuses de pasajeros

En cuatro años Canapat pierde 540 millones de pesos

En los últimos cuatro años, la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) ha registrado daños por 540 millones de pesos a causa de robos, quemas y asaltos a los autobuses de sus agremiados, aseguró su gerente, Javier Jiménez Jaime.

“Además, hemos tenido casos en los que las unidades son secuestradas por hasta 1,500 días, lo que representa un retraso en la logística del traslado de las personas y, por tanto, a sus actividades productivas”, comentó.

Durante su participación en un foro sobre inseguridad señaló que, en asaltos, Estado de México, Puebla y Veracruz son las entidades con los mayores índices delictivos, que en el 2016 registraron el mayor número, 384, y que en lo que va del 2018 ya suman 119 unidades asaltadas.

En el caso de los autobuses robados, Estado de México, Guerrero, Oaxaca y Michoacán es donde más ocurre, de acuerdo con el representante de Canapat, quien dijo que en el 2015 sumaron 1,500 las unidades afectadas y que en el primer semestre de este año ya van 150.

Javier Jiménez Jaime también refirió que en los últimos ocho días han sido “tomados” 40 autobuses, de los 150 que ya fueron sustraídos ilegalmente en el año y “podrían estar ligados a los eventos electorales que se van a realizar las próximas semanas”.

De los 40 autobuses, 19 fueron tomados el domingo pasado en la central de autobuses de Toluca (debido a que estaban estacionados no resultaron personas afectadas) y el resto, en diversos puntos del país.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx