Un acuerdo entre China y Estados Unidos que ponga fin a la guerra comercial entre ambas naciones es una posibilidad incierta, concluyó un reporte anual de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad de Estados Unidos y China (USCC, por su sigla en inglés) difundido.

“Una resolución de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China sigue siendo incierta”, expresó esta comisión congresional que depende del gobierno estadounidense.

Estados Unidos quiere que China corrija una serie de políticas que distorsionan el mercado, y ha presionado a Beijing para que asuma compromisos con reformas económicas estructurales que fortalezcan la protección de la propiedad intelectual, prohíban la transferencia forzada de tecnología y eliminen subsidios.

Por su parte, los negociadores chinos exigen que cualquier acuerdo elimine los aranceles impuestos por la administración Trump, abstenerse de imponer futuros aranceles, garantizar que una lista de compras chinas de bienes estadounidenses que reduzca el déficit estadounidense esté en línea con la demanda real en la economía china y respete “nebulosamente” la dignidad nacional de China.

Estados Unidos y China han celebrado 13 rondas de negociaciones de alto nivel hasta octubre del 2019.

El viernes pasado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no ha convenido desmantelar los aranceles sobre las importaciones de productos originarios de China.

En la víspera, el gobierno de China afirmó que acordó un plan con Estados Unidos para revertir mutuamente y en forma progresiva los aranceles que se han aplicado en los últimos 19 meses.

“Los líderes negociadores de ambas partes (...) acordaron retirar los aranceles adicionales por etapas, a medida que se hagan progresos para llegar a un acuerdo” final sobre el conflicto comercial, indicó el jueves de la semana pasada el portavoz del ministerio, Gao Feng.

Resultado de guerra comercial

Empresas de EU y chinas, las afectadas

La disputa comercial entre Estados Unidos y China ha afectado a una amplia gama de empresas multinacionales con operaciones en ambos países, de acuerdo con un reporte anual de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad de Estados Unidos y China (USCC).

Aunque los aranceles estadounidenses a las importaciones chinas se han dirigido a productos en sectores determinados por la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR), por “beneficiarse injustamente” de las políticas industriales chinas, también han interrumpido las cadenas de suministro de las empresas estadounidenses que importan insumos intermedios de China.

Un número creciente de empresas estadounidenses está considerando o implementando ajustes de sus cadenas de suministro para reubicar la producción fuera de China a otros mercados emergentes.

Por otro lado, los efectos perjudiciales de los aranceles de Estados Unidos en las importaciones de China se indican en una encuesta del 2019 realizada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Shanghai.

Según la encuesta, menos de la mitad (47.1%) de las compañías estadounidenses esperan aumentar sus inversiones en China, frente a 61.6% en el 2018, como resultado de las fricciones comerciales.

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