La cancelación del aeropuerto en Texcoco se traducirá en un despilfarro de recursos públicos, deuda estimada en, por lo menos, 120,000 millones de pesos, sin contar daños y perjuicios a las empresas, que deberá saldar el próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, al dar por terminados los contratos de las obras que contienen cláusulas con penalidad, advirtió el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Juan Pablo Castañón, presidente del CCE, sostuvo que la decisión del gobierno entrante es un golpe “grave” a la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros, porque no existe la certeza de que se cumplan los proyectos de infraestructura y se concreten. “El mensaje que se da a la ciudadanía, a los mercados internacionales, a las empresas y a los inversionistas, es que no hay confianza de que los contratos firmados se cumplan, acotó el líder empresarial.

Agregó que esto puede tener consecuencias negativas a la economía, en donde las primeras evidencias son el movimiento del tipo de cambio y la Bolsa. Mientras que el despilfarro de recursos “es un atentado en contra de la nación”.

La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) advirtió que los contratos “no son canjeables” de Texcoco a Santa Lucía, por lo que se deberá indemnizar a los contratistas y volver a licitar la nueva obra que se propone, acorde con la Ley de Obras Públicas.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Coparmex, expresó: “estamos muy preocupados porque la decisión es contraria a los postulados de: no mentir, no traición y no robar. Lamentamos que no cumpla su palabra”. El sector financiero hizo análisis del aeropuerto y para el Fibra E es fundamental que se respete el Estado de Derecho y los rendimientos de 10%, para dar confianza en el país e invertir en nuevos proyectos, confió José Méndez, presidente de la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (AMIB).

Castañón agregó que la deuda que tendrá que asumir el presidente electo para liquidación de trabajadores es de 40,000 millones de pesos. “El gobierno entrante tendrá que definir cómo liquidará los contratos porque por ley no se pueden utilizar los fondos de liquidez que hay actualmente en el fideicomiso que estaban destinados para obra y construcción del aeropuerto de Texcoco para utilizarlo en liquidación”, sostuvo.

El presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), Alejandro Ramírez, afirmó que la decisión de la cancelación no abona a la confianza ni certidumbre de los inversionistas, y lamentó que se haya perdido la oportunidad de que México contara con un hub aeroportuario, lo que quitará competitividad y productividad al país.

En su oportunidad, los empresarios estadounidenses con negocios en México expresaron su preocupación por la afectación al Estado de Derecho y la falta de legalidad en que incurre el proceso de consulta ciudadana y la decisión de cancelar el NAIM en Texcoco.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos en México (AmCham) exigió al próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador condiciones de certeza jurídica a la inversión y respeto a la legalidad y el Estado de Derecho.

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