En menos de un año después de que el T-MEC entró en vigencia, Estados Unidos ya está utilizando sus herramientas de aplicación laboral, hay un real compromiso del gobierno por el respeto a los derechos de los trabajadores, afirmó Katherine Tai, titular de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR, por su sigla en inglés).

En una conferencia virtual con Richard Trumka, presidente de la AFL-CIO -la central obrera más importante de Estados Unidos-, informó que han solicitado a México que investigue si a los trabajadores de una planta de General Motors en Silao les fueron negados sus derechos durante la ratificación de un contrato.

Esta fue la primera vez que el gobierno de Estados Unidos utiliza la nueva herramienta de respuesta rápida. También es la primera vez en la historia que Estados Unidos inició de manera proactiva la aplicación de la ley laboral en un acuerdo comercial”, sostuvo.

Recordó que la AFL-CIO presentó recientemente una petición de Respuesta Rápida alegando que se habían violado los derechos de los trabajadores en un fabricante de autopartes. “Ayer, le pedimos a México que revisara las acusaciones, la segunda vez que tomamos este paso en el último mes”.

Tras destacar que antes no había respuestas rápidas, dijo durante su participación que estas acciones de ejecución son importantes.

El Mecanismo de Respuesta Rápida ayudará a proteger los derechos de los trabajadores, particularmente aquellos en industrias de bajos salarios que son vulnerables a la explotación;  “cuando luchamos por los trabajadores en el extranjero, estamos luchando por los trabajadores aquí en casa”.

Añadió que esta actuación se dará en todos los ámbitos; se trata, dijo, de hacer cumplir “todas nuestras reglas comerciales, es una prioridad para la administración Biden-Harris. Aquellos que trabajan duro y cumplen las reglas, merecen tener al gobierno de su lado cuando se enfrentan a prácticas comerciales ilegales e injustas”.

En ese sentido, sostuvo que el gobierno de Estados Unidos presentó recientemente una propuesta para garantizar que la lucha contra el trabajo forzoso se incluya en cualquier acuerdo que alcance la Organización Mundial de Comercio para prohibir los subsidios pesqueros dañinos.

“Sabemos que el trabajo forzoso es un problema grave en el sector pesquero, especialmente en los barcos de pesca de aguas distantes. Espero que los Miembros de la OMC se comprometan con un acuerdo significativo y de alto nivel que incluya nuestra disposición de sentido común y que contribuya a abordar este problema”, destacó.

Por último, la representante comercial de EU puntualizó que una política comercial centrada en el trabajador significa abordar el daño que los trabajadores y las industrias estadounidenses han sufrido al competir con socios comerciales que no permiten que los trabajadores ejerzan sus derechos laborales reconocidos internacionalmente.

pilar.martinez@eleconomista.mx