El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que el Producto interno bruto (PIB) turístico del tercer trimestre del 2019, con cifras desestacionalizadas, creció 0.6% en su comparación anual y 0.1% en relación con el trimestre previo, mientras que el consumo turístico interior tuvo una caída de 0.3% respecto a igual periodo del 2018 y un alza de 0.1% comparado con el trimestre previo.

Así, el PIB turístico hiló su segundo crecimiento consecutivo el año pasado, luego de un primer trimestre que presentó una caída de 0.8%, el titular de la Secretaría de Turismo, Miguel Torruco, explica que esto se debió a que no se incluyó el periodo vacacional de Semana Santa.

Su componente de servicios (transporte, alojamiento, comida, entretenimiento...) aumentó 0.8%, en cambio el de los bienes (mercancías cuya producción desaparecería en su totalidad o en un porcentaje muy importante de no existir visitantes, como maletas, artesanías, lentes para sol o ropa de playa) disminuyó 0.1%, respecto al periodo julio-septiembre del 2018, aunque respecto al periodo previo el comportamiento fue inverso, servicios bajó 0.3% y bienes creció 1.4 por ciento.

Respecto al consumo turístico interior, en comparación anual su componente interno (que tiene un peso de 72%) se redujo 1.5% y creció 6.7% el receptivo, que se relaciona con los turistas internacionales, y en relación con los tres meses que lo antecedieron, el interno se redujo 0.9% y el receptivo tuvo un aumento menor: 3.4 por ciento.

Contrario a otras ocasiones en las que hace comentarios en su cuenta de Twitter sobre los resultados estadísticos del sector, el secretario de Turismo —que estaba de gira por Chihuahua— solamente reprodujo un mensaje del Inegi con algunos resultados de los Indicadores Trimestrales de la Actividad Turística (ITAT).

Crecimientos menores

Para el director del Centro de Investigación y Competitividad Turística Anáhuac, Francisco Madrid, no hubo sorpresas: la economía del país no creció y las consecuencias en el sector del turismo ahí están, incluso al cierre del año los números no estarán muy alejados, incluso, podría haber una caída.

“El crecimiento del PIB turístico está por debajo de 1 por ciento. El crecimiento es absolutamente limitado y va de la mano del PIB nacional. La actividad no se ha caído por completo gracias al consumo turístico receptivo. Son cifras marginales de crecimiento, crecimiento al fin, ciertamente, pero es preocupante el dato del consumo turístico interno”, comentó.

¿Se puede marcar ya una tendencia para el cierre del 2019 con estos datos?

Con la información que hay se puede hablar de una tendencia de crecimientos menores, pero hay que considerar que todavía este reporte está alimentado por dos meses donde la comparación del consumo receptivo tiene que hacerse con reservas, porque es producto de dos metodologías diferentes: del Banco de México y del Inegi. No debemos dejar de pensar que parte del consumo receptivo, de su crecimiento, está relacionado con ese cambio e incluyen a julio y agosto. Todavía en agosto el comparativo interanual tuvo un crecimiento muy alto y a partir de septiembre sí hay una caída en los niveles de crecimiento, de los dos dígitos que venían bajamos a niveles de uno.

En una nota metodológica, el Inegi precisa que para la estimación del ITAT se aprovecha, fundamentalmente, la información anual de la Cuenta Satélite del Turismo de México, desagregándose a partir del uso de índices relativos simples que captan la estructura de los datos trimestrales seleccionados del Sistema de Cuentas Nacionales de México, particularmente de la oferta y demanda global de bienes y servicios.

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