El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó este miércoles que, de no llegar a un acuerdo comercial con China, el gobierno estadounidense se beneficiaría con la alta recaudación por el aumento de aranceles a las importaciones de productos chinos.

“La razón de la retractación de China y su intento por renegociar el acuerdo comercial es que tiene una sincera esperanza de que podrá ‘negociar’ con Joe Biden o con alguno de esos débiles demócratas”, dijo Trump en Twitter.

“Adivinen qué, ¡eso no va a pasar! China nos acaba de informar que ellos (el vice primer ministro) vienen a Estados Unidos a buscar un acuerdo. Ya veremos, pero estoy muy contento con la idea de más de 100,000 millones de dólares al año en aranceles llenando las arcas estadounidenses”, añadió.

Estados Unidos anunció que elevará aranceles a productos chinos valorados en 200,000 millones de dólares desde 10 a 25%, una medida que entrará en vigor el viernes, según el diario oficial. Fuentes cercanas a las negociaciones indicaron a Reuters que China buscó modificar compromisos previamente consensuados con cambios a su legislación específica que afectan a casi todos los capítulos de una propuesta de pacto comercial de casi 150 páginas negociada entre Washington y Pekín.

Ante esto, China anunció que adoptará represalias si Trump insiste en subir los aranceles a las mercancías chinas.

Pekín “tendrá que adoptar las contramedidas necesarias”, informó el Ministerio de Comercio, aunque no facilitó detalles de sus posibles maniobras punitivas.

Los cambios que busca China generarían grandes obstáculos para alcanzar un acuerdo en apenas dos días de conversaciones con el vice primer ministro, Liu He, esta semana, antes de que las nuevas alzas de aranceles entren en vigor.

Mientras los asuntos comerciales han dominado la política de la administración de Trump, la Casa Blanca ha acusado a China de “agresión económica” y “relaciones comerciales no recíprocas”.

En marzo del 2018, la Representación de Comercio de Estados Unidos dio a conocer los resultados de una investigación sobre las políticas de China relacionadas con la transferencia de tecnología, la propiedad intelectual y la innovación conforme a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.

La investigación identificó cuatro prácticas de China de particular interés: requisitos de transferencia de tecnología forzada; requisitos de licencia discriminatorios; inversiones dirigidas declaradas y adquisiciones de compañías estadounidenses para obtener tecnologías de vanguardia y propiedad intelectual, y robo cibernético de secretos comerciales de Estados Unidos dirigido por el Estado de esa nación asiática.

Inicialmente, las preocupaciones sobre las políticas de China en materia de propiedad intelectual, tecnología e innovación llevaron a la administración de Trump, en agosto del 2017, a iniciar una investigación de la Sección 301 de esas políticas. Desde entonces, Estados Unidos ha implementado tres rondas de aumentos de aranceles bajo la Sección 301 en un total de 250,000 millones de dólares a productos chinos, mientras que China ha incrementado los aranceles en 110,000 millones de dólares a productos de Estados Unidos.

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