El director de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), Eduardo Iglesias, consideró que el resultado del proceso electoral de Estados Unidos, que llevó a Donald Trump a la Presidencia, generó estrés en algunos países de la región, aunque confía en que la buena relación que tienen con la autoridad aérea de ese país aminorará el impacto.

Previo a la inauguración de su 13ª reunión anual, en conferencia de prensa, dijo que han seguido las recientes elecciones de la misma manera que las ocurridas en otras naciones, pero en esta ocasión sí propiciaron mayores inquietudes, porque se trata del mercado más atractivo en términos turísticos.

La aviación no está exenta de los cambios en las elecciones porque operamos en una gran región que incluye a EU , afirmó el representante de 21 aerolíneas, entre ellas Aeroméxico, Volaris, Aeromar, Latam, Copa, Avianca y Cubana.

Además, en la revista oficial de ALTA se menciona que la llegada de Trump a la Presidencia podría afectar la relación aérea con Cuba, que recientemente se estableció (luego de 50 años), y también tendría potenciales efectos en el tráfico transfronterizo con México (entre enero y septiembre pasados creció 6.8%, al movilizar 20.3 millones de pasajeros).

El peso mexicano cayó hasta 13% después de la victoria de Trump, luego de una campaña en la que pidió que se construyera un muro en la frontera sur de los EU con México (a ser pagado por México) , refirió la publicación.

Piden mejores regulaciones

En el encuentro el presidente de ALTA, Enrique Cueto, mencionó que las líneas aéreas han hecho su tarea al sumar flota nueva en beneficio del ambiente, mayor capacitación de sus trabajadores así como incrementar los niveles de seguridad, por lo que durante los últimos dos años no se han registrado accidentes con pérdidas humanas.

Desde el 2006 los tráficos domésticos en la mayoría de los países se duplicaron y, en algunos casos, se triplicaron. Ha sido gracias a tener aviones modernos, tarifas accesibles, empresas de bajo costo , comentó.

Sin embargo, reconoció que el gran pendiente que tiene el sector es la regulación, lo que implica, entre otras cosas, pagos más elevados por compra de combustible o por servicios aeroportuarios. No queremos que nos subsidien, queremos que las tasas de embarque sean más accesibles , agregó Cueto.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx