El turismo parece situarse como el principal vector que está tirando de la recuperación de los aeropuertos en España. Esto explicaría que Palma se situara en julio en primera posición en el país por primera vez en un mes, con 1.1 millones de pasajeros, un 74% menos que el año pasado en el mismo periodo.

Históricamente, Madrid siempre fue el líder destacado, seguido, a mayor o menor distancia, de Barcelona. Pero el pasado mes, Barajas, con 990,899 personas, y El Prat, mismo que podría tener una ampliación, con 872,924 usuarios, se conformaron con la segunda y la tercera posiciones, respectivamente. En ambos casos, los retrocesos fueron del 83 por ciento.

Respecto a la ampliación de El Prat, la Cámara de Comercio de Barcelona exigió que el gestor aeroportuario Aena mantenga los calendarios iniciales de ampliación, que incluye la construcción de la Terminal Satélite, la extensión de la tercera pista y el desarrollo urbanístico junto a las instalaciones, conocido como ciudad aeroportuaria. Esto por un posible retraso a causa de la pandemia.

Otros aeropuertos en los que el tráfico de pasajeros se redujo en menos de un 70% fueron zonas turísticas como Ibiza, Gran Canaria, Tenerife Norte, Menorca y Fuerteventura.

El mes fue negativo en toda España, con una caída del número de pasajeros del 76%, hasta los 6.99 millones de usuarios. Debe tenerse en cuenta que en julio de 2019, solo el aeropuerto de Barajas registró 5.94 millones de viajeros, un ejemplo que muestra la magnitud del desplome de la actividad, a pesar de que el sector comienza a recuperarse lentamente.

En el acumulado del ejercicio, la disminución se aproxima ya al 68%, con 50.47 millones de personas. Madrid y Barcelona, con 12.3 millones y 9.2 millones de pasajeros, se mantienen como las infraestructuras más activas.

El número de movimientos, en cambio, desciende en menor proporción que la de viajeros. En julio hubo 118,467 vuelos, lo que representa un 51% menos que un año atrás. La media de turistas por cada operación fue de apenas 59 personas, frente a los 122 usuarios de promedio en julio de 2019. Las compañías intentan introducir nueva capacidad, pero la demanda no reacciona en la misma proporción.

Los vuelos nacionales son los que mejor aguantan, con un descenso del 62%, en contraste con la caída del 82% de los internacionales. Las restricciones con terceros países, como Estados Unidos, China y Argentina, entre otros, no solo se mantienen, sino que en algunos casos fueron a más, como sucedio con Reino Unido o Suiza.

Cabe recordar, que el número de viajeros que optó por viajar en avión para desplazarse por el interior del país se hundió un 91% en junio respecto al mismo mes del año anterior, según informó el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Durante ese mes los distintos territorios siguieron progresando en las diferentes fases de la desescalada hasta alcanzar la nueva normalidad el día 21 de junio, fecha en la que finalizó el estado de alarma. En total, 359,000 viajeros usaron el avión para sus desplazamientos en junio, frente a los 80,000 registrados en mayo.