Los trabajadores de una fábrica de Volkswagen en Estados Unidos rechazaron crear un sindicato durante una votación fuertemente supervisada, un duro revés para el movimiento gremial de ese país, según resultados publicados en la madrugada del sábado.

Los empleados de la planta de Volkswagen en Chattanooga, en el sur de Estados Unidos, rechazaron por 712 votos contra 626 la creación de una rama del sindicato automotor estadounidense UAW (United Auto Workers).

Hasta la fecha, la UAW no ha logrado nunca reunir en un sindicato a los trabajadores de una planta de un fabricante extranjero de automóviles en Estados Unidos, por lo que un "sí" en la planta de Volkswagen en Chattanooga habría sido una victoria histórica.

Los esfuerzos de la organización sindical se encontraron con una fuerte oposición de los legisladores locales, que afirmaban que una victoria para la UAW desalentaría la creación de empleos en Tennessee. Incluso amenazaron con suspender las ayudas fiscales al sector.

En total, 1,338 empleados de la planta de Volkswagen en Chattanooga, el 89% del personal, participó en la votación secreta celebrada durante tres días bajo la observación de la Junta Nacional de Relaciones Laborales, la autoridad federal encargada de las relaciones sociales.

"Estamos indignados por las injerencias de los políticos y grupos de interés en este proceso que afecta al derecho fundamental de los trabajadores a formar un sindicato, estamos orgullosos de que estos empleados hayan tenido la valentía de votar, a pesar de las presiones", dijo un responsable de la UAW, Dennis Williams.

"Esperamos que esto genere un debate sobre el derecho de los trabajadores a organizarse", agregó.

A pesar del apoyo tácito de la dirección de Volkswagen, convencer a los trabajadores del sur profundo de Estados Unidos de pagar las cuotas sindicales no es una tarea fácil, sobre todo porque la UAW ha sido acusada de estar en el origen de la ruina de los fabricantes de automóviles de Detroit, conocida antiguamente como la "Ciudad de los Motores".

JSO