Una sacudida de asombro y estupefacción atraviesa el conflicto que Coca-Cola Iberian Partners, la embotelladora de Coca Cola, mantiene con sus trabajadores por el ERE con el que quiere recortar su plantilla en 1,190 empleos y cerrar cuatro fábricas.

Si por la mañana de este jueves CCOO, en rueda de prensa, aseguraba que no firmará con la empresa y auguraba mayores dosis de dureza en huelgas y movilizaciones, han bastado solo unas horas para que desde los distintos centros de trabajo de Andalucía, los controlados por la filial Rendelsur, se mandara un mensaje a la mesa de negociación radicalmente distinto.

En asambleas convocadas en todos los centros de trabajo de la compañía, en donde en conjunto hay 111 afectados por el ERE, seguidas de votaciones vinculantes, se votó, de forma absolutamente mayoritaria, entregar un mandato a sus representantes sindicales para que iniciasen el camino de negociación con la empresa a partir de los parámetros de indemnización ofrecidos el pasado lunes.

Especialmente significativo ha sido el resultado de la planta de Sevilla, en cuyo comité es mayoritario Comisiones Obreras. Allí 291 trabajadores se manifestaron a favor de la negociación, 15 optaron por el no y ocho votaron en blanco.

Fuentes de Comisiones Obreras consultadas por Cinco Días, aseguraron que se reafirmaban en las posiciones de manifestadas en la comparecencia pública del secretario general de la Federación Agroalimentaria, Jesús Villar, quien aseguró que CCOO impugnará el ERE de Coca-Cola Iberian Partners si la compañía no renuncia a cerrar las cuatros plantas anunciadas (Asturias, Palma de Mallorca, Alicante y Madrid), al tiempo que intensificará las movilizaciones contra estas medidas.

Por su parte UGT reiteró que su postura no es otra que la suspensión del expediente de regulación de empleo abierto. En un comunicado, el sindicato destacó la necesidad de dar paso a la convocatoria de una nueva mesa de negociación que contemple la discusión de un nuevo plan industrial que evite cierres y despidos forzosos . Además quiso dejar claro que no ha aceptado negociar el ERE.

A la vista del resultado de Andalucía se abrió de inmediato la duda de que pasaría si la plantilla de Madrid votase. Las medidas económicas ofrecidas por Coca-Cola Iberian Partners son ahora mismo suficientemente atractivas como para que los trabajadores se estén pensando el futuro. El viernes 21 se celebra la última reunión y nadie quiere aventurar que pasará en las bases si Coca-Cola vuelve a mejorar las condiciones económicas.

En una rueda de prensa celebrada esta mañana, el secretario general de la Federación Agroalimentaria de CCOO, Jesús Villar, anunció que su sindicato rechazará mañana, viernes, el acuerdo con la empresa Coca-Cola Iberian Partners en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en las embotelladoras de la marca de refrescos y avanzó un recrudecimiento del conflicto.

Villar aseguró que este viernes, cuando concluye el plazo de negociación del ERE, "se inicia una nueva etapa, no acaba un conflicto", y añadió que "la campaña será más dura". "No vamos a aceptar más dinero ni más medios para los despidos a cambio de aceptar los cierres", insistió el dirigente sindical, quien auguró que, con este conflicto, "la sociedad va a saber con toda claridad que éste no es el modelo económico que necesita el país".

Además, adelantó que si la compañía Coca-Cola Iberian Partners ejecuta el ERE, una vez acabado el periodo de negociación, el sindicato "lo va a impugnar".

En cuanto a las condiciones ofertadas por la empresa en su última propuesta, Villar negó que haya un paso atrás, ya que, aunque se ofrecen bajas voluntarias, los despidos forzosos se mantienen (salvo que el número de salidas que pretende la empresa se cubran de forma voluntaria).

Asimismo, se mostró "seguro"de que "no va a haber diferencia sindical" con UGT. "Hasta ahora se ha mantenido la unidad", afirmó.

En una línea similar, el secretario de Acción Sindical de CCOO, Ramón Górriz, aseguró que este ERE pone "negro sobre blanco para qué sirve la reforma laboral", que es "para destruir empleo". Por esta razón, exigió al Gobierno que "no vuelva la cara" y que intervenga para evitar este "expediente monstruoso".

De hecho, explicaron que este miércoles, mantuvieron una reunión con la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, quien, no obstante, advirtió a los dirigente sindicales que era necesario que las dos partes estuvieran de acuerdo para que el Ministerio pudiera mediar en el conflicto.

Asimismo, los representantes sindicales aseguraron que la compañía tiene previsto lanzar una "campaña mediática" con "muchos recursos" para "tapar" este expediente, pero afirmaron que "lucharán contra este atropello".

Entre otras medidas, recordaron que ya han hablado con los partidos políticos y aseguraron que hay "unidad" en la "solidaridad y el apoyo" a la postura de los sindicatos y los trabajadores.

Tanto Górriz como Villar coincidieron en defender que detrás del ERE está la central de Coca-Cola en Atlanta (Estados Unidos) y su filial española, y denunciaron que la compañía "no es la chispa de la vida", sino que es "una multinacional explotadora que sólo busca ganar dinero y aumentar sus beneficios".

En este sentido, el responsable de la Federación Agroalimentaria aseveró que es una decisión tomada "desde la trinchera de Atlanta, respaldada por la compañía en España y por Iberian Partners", que es "incapaz de devolverle a este país su esfuerzo para salir de esta situación de crisis".

Por último, Villar sostuvo que, aunque la situación es inaceptable en todos los centros, en el de Fuenlabrada (Madrid) sufre "un doble castigo". ya que hay "una imposibilidad de acogerse a medidas voluntarias" puesto que los centros en los que se podría recolocar a los afectados "están a bastantes cientos de kilómetros".

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