La automotriz Toyota prevé que sus ventas de automóviles nuevos en México sean de 100,000 unidades y no las 110,000 que esperaba a inicio de año a consecuencia de la incertidumbre política y económica que persiste en México, el encarecimiento del financiamiento y la austeridad implementada por la actual administración que impacta negativamente en las compras de gobierno.

A principios del presente año, la empresa japonesa aspiraba a crecer 3% en la comercialización de sus vehículos en el mercado mexicano y superar la colocación de 110,000 unidades.

Sin embargo, el presidente de Toyota México, Tom Sullivan, dijo que ese monto era un reto en medio de la complejidad que enfrenta la industria automotriz en general que acumula 26 meses de caídas constantes.

Ahora, precisó, se realizó un ajuste a la meta, que quedaría ahora en 100,000 unidades. De lograrse ese nivel, las ventas habrán mostrado una contracción de 6.4 por ciento.

Al mes de julio, la automotriz japonesa, que ocupa el cuarto sitio en ventas, ha comercializado 58,564 vehículos, 2.6% menos que hace un año.

“En el 2019 nos hemos enfrentado a muchos desafíos internos y externos, hace un par de meses por diversas situaciones de logística impactaron la distribución de diversos vehículos. Sin embargo, nos recuperamos para satisfacer la demanda de los clientes. La meta que nos fijamos es alcanzar en 2019 más de 100,000 unidades”, refirió Guillermo Díaz, director de operaciones de Toyota México.

En conferencia de prensa, el directivo mencionó: “debido a los retos importantes que tiene el país y la industria, sí nos vimos forzados a hacer un ajuste de 10,000 unidades (menos)”.

En su oportunidad, Marisol Blanco, gerente de Relaciones Públicas de Toyota, insistió en que se trabaja a marchas forzadas para acelerar las ventas durante los meses restantes del año, para lo cual se perfila un cambio en la preferencia de modelos, como los híbridos, en donde ha aumentado la demanda, así como la SUV RAV4.

Entre las limitantes que observa la marca está el crédito en general, que es uno de los retos más importantes por las alzas de tasas que ha hecho la FED y Banco de México, que ha sacado a los clientes de la compra de un auto a crédito, y en general el clima de confianza que tiene el país, cuando hay nerviosismo siempre la compra de bienes duraderos se pospone, es una regla económica.

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