La inseguridad ya ha hecho cerrar operaciones de centros de distribución de dos grandes empresas de alimentos y bebidas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), y la fotografía apunta a que podrían no ser las únicas, alertó Antonio Ocaranza, director consultor de Oca Reputación.

“No me extrañaría que hubiera más empresas que tuvieran que tomar una decisión así, porque lo que hemos estado viendo a lo largo de los meses es un deterioro de la situación de seguridad; y una preocupación de la autoridad de no actuar antes de las elecciones”, comentó en entrevista Ocaranza Fernández, quien, entre otros cargos, fue director de Comunicación de Walmart de México y Centroamérica.

Lala dio a conocer que desde el 3 de mayo suspendió temporalmente sus operaciones en el centro de distribución de Ciudad Mante, Tamaulipas, debido a la inseguridad.

“Lala informa que suspendió temporalmente las actividades de su centro de distribución en Ciudad Mante, Tamaulipas el pasado 3 de mayo, ya que las condiciones de seguridad en la ciudad no eran las adecuadas para seguir operando. La compañía está colaborando con las autoridades para reiniciar actividades en cuanto sea posible”, informó la empresa de lácteos y cárnicos en un comunicado.

De acuerdo con medios locales de Tamaulipas, Domino’s Pizza, PepsiCo, la lechera Sello Rojo y Foly Muebles son empresas que decidieron dimitir de sus operaciones en dicha región.

Aunado al cese de Lala, a finales de marzo la embotelladora Coca-Cola Femsa anunció un cierre indefinido de sus operaciones en Ciudad Altamirano, Guerrero, donde operaba uno de sus Centros de Distribución, debido a hostigamiento de grupos delincuenciales durante los últimos meses, e incluso denunciaron una agresión hacia uno de sus colaboradores.

“Con el objetivo de preservar la integridad y la seguridad de sus colaboradores, Coca-Cola Femsa decidió cerrar sus operaciones de forma indefinida a partir del viernes 23 de marzo en Ciudad Altamirano, Guerrero. La falta de condiciones necesarias para operar de manera eficiente y segura en esta zona de Guerrero, así como la reciente agresión injustificada hacia uno de nuestros colaboradores, llevó a la empresa a tomar esta decisión”, dijo la refresquera en su comunicado. Ahora respecto a sus operaciones en la planta de Altamira, Tamaulipas, Femsa dijo que no reporta ninguna anomalía en sus negocios.

El consultor Ocaranza consideró que muchas industrias están siendo presionadas en diferentes lugares, pero aquellas que tienen una vinculación con transporte y traslado de mercancías son las que se verán más afectadas. “Ojalá esto sean dos buenas llamadas de atención que tomen las autoridades y actúen. Las dos son empresas mexicanas, pero cuando tengas una situación donde alguna empresa internacional deba tomar una decisión similar, el tema de la inversión en México va a ser cuestionado si no es un lugar donde se aplique la ley”, afirmó Ocaranza.

Otra industria que indicó a El Economista estar siendo afectada fue la de empresas de la salud. Max Leonardo, director general adjunto de Farmacias del Ahorro, sin dar detalles sobre qué localidades, confesó que hay zonas en las que no han podido ingresar debido a la violencia del país, como el norte de Tamaulipas.

Asimismo, Juvenal Becerra, presidente de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm), compartió que agremiados de Jalisco, Guerrero y Michoacán ya están operando con toques de queda, y Raymundo Trejo, director comercial de Levic —distribuidora de medicamentos—, compartió que en lo que va del año ha tenido cuatro asaltos —uno de ellos de relevancia— en la ruta Chalco-Poza Rica, y en Tamaulipas incluso ya se salió de algunas plazas porque se han presentado hasta secuestros a sus representantes.

“En Tamaulipas he tenido la necesidad de salirme de ciertas plazas, derivado de esta inseguridad que es desafortunadamente un tema recurrente en el estado, yo creo que no hemos dimensionado adecuadamente el tema de seguridad. Me han secuestrado a representantes”.

maria.rodriguez@eleconomista.mx