América Móvil compró el 100% de la operación de Movistar en Guatemala y el 99.3% de esa empresa en El Salvador, por un total de 648 millones de dólares o 570 millones de euros, de acuerdo con reportes de AMX y Telefónica a las bolsas de valores de México y de Madrid

Por Telefónica Móviles Guatemala, S.A., la mexicana América Móvil pagó 333 millones de dólares y otros 315 millones de dólares por Telefónica Móviles El Salvador, S.A. de C.V.

La compra de Movistar en Guatemala es definitiva, mientras que la operación en El Salvador se encuentra sujeta al visto bueno de las autoridades de competencia, dijeron las empresas.

Telefónica era dueña directa del 60% de las operaciones de Movistar en El Salvador y Guatemala, mientras que Corporación Multi Inversiones poseía el 40% restante del negocio.

Las compañías adquiridas por AMX prestan servicios de telecomunicaciones móviles y fijos, incluyendo voz, datos y televisión de paga en El Salvador y Guatemala.

“AMX consolida con esta transacción su posición como uno de los proveedores líderes en servicios de telecomunicaciones en Centroamérica; fortalece su posición en ambos países para continuar prestando servicios de telecomunicaciones integrados y se posiciona para prestar servicios de nueva generación, incluyendo 5G”, dijo la compañía en su comunicación con los inversores en la BMV.

“Esta operación se enmarca dentro de la política de gestión de cartera de activos del grupo Telefónica, basada en una estrategia de creación de valor, optimización del retorno sobre el capital y posicionamiento estratégico, y complementa el objetivo de reducción de deuda y fortalecimiento de balance por la vía orgánica, en un escenario de generación de caja creciente, que nos permite a la vez mantener una remuneración al accionista sostenible y atractiva”, dijo Telefónica a la Bolsa de Madrid.

La compraventa de Movistar Guatemala y El Salvador por parte de América Móvil debe pasar por el visto buenos de las autoridades regulatorias de los países donde se dio la venta de esos activos.

De esta manera, no tendría que ser avalada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones de México, en el caso de que la operación sólo se restrinja a la compra de las redes celulares y usuarios en esos mercados. Pero sería revisada por el IFT en tanto que sí incluyera la venta de enlaces continentales, activos sobre contenidos o algún otro activo relacionado con el mercado mexicano.