Los países que negocian el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) pretenden establecer regulaciones más duras para castigar violaciones laborales y medioambientales vinculadas al comercio, adelantó Ildefonso Guajardo, titular de la Secretaría de Economía (SE).

Los negociadores han consensuado este punto y ahora debaten sobre los cuál será el mecanismo más efectivo para resarcir los daños a las naciones afectadas participantes del acuerdo, cuyas negociaciones se concluirán a más tardar en abril, según estimaciones del gobierno mexicano.

Originalmente, en la negociación, una posición era que hubiesen sanciones comerciales; nosotros estamos proponiendo en la mesa, y es el debate, que haya sanciones pecuniarias, sanciones monetarias, como en el caso del algodón Brasil-Estados Unidos, por ejemplo , dijo Guajardo.

En la Organización Mundial de Comercio (OMC), Brasil ganó un caso en contra de subsidios ilegales de Estados Unidos a los productores de algodón y obtuvo el derecho de aplicar sanciones por 830 millones de dólares al año. En un acuerdo mutuo, el gobierno brasileño aceptó recibir 147 millones de dólares anuales, que destina a investigaciones sobre ese producto.

Según la SE, varios sectores productivos mexicanos apoyan las compensaciones monetarias por violaciones ambientales y laborales, entre ellos los productores de calzado y textiles. Las penalizaciones serían pagadas por los Estados, aunque al interior de los países las empresas infractoras serían meritorias de las sanciones locales.

Según versiones de la prensa estadounidense, el gobierno de Canadá propone que si hay una violación al acuerdo, las partes puedan desarrollar un plan de acción para implementar las recomendaciones del panel. Si esto no ocurre satisfactoriamente, el país reclamante puede determinar sanciones estimadas. Una posición similar a la de México.

En cambio, Estados Unidos plantea que, ganado el caso, el reclamante puede suspender concesiones comerciales, a menos que ambas partes convengan pactar sanciones monetarias. Una suspensión de ese tipo fue el alza de aranceles impuesta por México a la importación de productos estadounidenses por incumplimiento al transporte transfronterizo.

Tiene una ventaja irnos a sanciones monetarias, porque desvinculas el interés proteccionista de pegarle a un sector simplemente por frenar su avance en la competitividad , insistió Guajardo. En cuanto al medio ambiente, aplicarían mecanismos similares.

México negocia el TPP, junto con Estados Unidos, Canadá, Japón, Chile y Perú (con los que tiene tratados de Libre Comercio), además de Singapur, Malasia, Nueva Zelanda, Australia, Brunéi y Vietnam (con los que no ha pactado acuerdos comerciales).

[email protected]