Canadá desestimó el jueves la sugerencia del presidente estadounidense, Donald Trump, respecto a que podría buscar acuerdos comerciales independientes con Canadá y México, y destacó que el mandatario ha hecho comentarios similares en el pasado.

David MacNaughton, embajador de Canadá en Estados Unidos, dijo estar confiado en que las negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) mantendrían la naturaleza trilateral del pacto.

El miércoles, Trump afirmó que su país podría negociar un acuerdo comercial independiente con México y que, más adelante, podría trabajar en un acuerdo con Canadá.

Trump declaró que se han dado “buenas sesiones” con México y con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Su declaración se produjo luego de que el pasado viernes López Obrador entregó al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, una propuesta de bases de entendimiento con la administración del presidente Trump.

Desde el principio de la negociación, el gobierno mexicano ha destacado que el TLCAN, por naturaleza, liga a México, Estados Unidos y Canadá, de modo que cualquier modernización de este acuerdo debe considerar los intereses de las tres partes, y debería permanecer como un acuerdo trilateral.

Como parte de un nuevo impulso, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, estimó factible cerrar las negociaciones del TLCAN a finales de agosto, las cuales se reanudarán a nivel ministerial el próximo 26 de julio en Washington, DC.

En vigor desde 1994, el TLCAN contiene compromisos de liberalización comercial que establecieron nuevas reglas y, en su momento, disciplinas para futuros TLC sobre temas importantes para Estados Unidos, incluida la protección de los derechos de propiedad intelectual, el comercio de servicios, los procedimientos de solución de controversias, la inversión, el trabajo y el medio ambiente.

Las disposiciones de apertura del mercado del TLCAN eliminaron gradualmente casi todas las barreras arancelarias y la mayoría de las barreras no arancelarias al comercio de mercancías.

En otra reacción, Kirsten Hillman, embajadora adjunta de Canadá en Estados Unidos, advirtió este jueves que su país respondería con medidas equivalentes si el gobierno de Trump determina aumentar los aranceles a entre 20 y 25% a importaciones estadounidenses de automóviles y autopartes, aduciendo medidas de seguridad nacional.

“Si esta investigación finalmente resultara en la aplicación de aranceles a los automóviles, Canadá (...) se verá obligada a responder de manera proporcional”, dijo en una audiencia en el Departamento de Comercio de Estados Unidos.

La Asociación Canadiense de Concesionarios de Automóviles ha advertido que una guerra arancelaria entre Estados Unidos y Canadá podría eliminar 100,000 empleos de manufactura y desencadenar una recesión en la economía canadiense.

Adicionalmente, Estados Unidos sufriría un aumento en los precios de los vehículos y 700,000 puestos de trabajo perdidos, según el Centro de Investigación Automotriz.

Viajará a México el 25 de julio

Freeland conversará con AMLO sobre TLCAN

La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que el próximo 25 de julio la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, realizará una gira de trabajo a la Ciudad de México, encabezando una delegación de alto nivel del gobierno canadiense.

Freeland será recibida por el presidente Enrique Peña Nieto y sostendrá una reunión con el candidato ganador de la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Además, ella se reunirá con el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso, y con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, con el propósito de revisar y dar seguimiento a los principales temas de la relación bilateral, así como al proceso de modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Freeland estará acompañada por James Carr, ministro para la Diversificación del Comercio Internacional; William Morneau, ministro de Finanzas; Brian Clow, coordinador de la Relación Canadá-EUA de la Oficina del primer ministro, y John Hannaford, asesor de Asuntos Internacionales y Defensa.

En marzo pasado, Estados Unidos fijó aranceles globales de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio, argumentando preocupaciones de seguridad nacional y provocando represalias de varios países, las cuales incluyeron aranceles sobre diversos productos de acero. Canadá es el principal proveedor externo de este metal en el mercado estadounidense.

Además, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, anunció este miércoles que inició una investigación para determinar si la cantidad y las circunstancias presentes de las importaciones estadounidenses de mineral y productos de uranio amenazan con perjudicar la seguridad nacional de su país. Alrededor de 25% de importaciones de esa nación proviene de Canadá.

Los dos países también renegocian, junto con México, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

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