El Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP, por su sigla en inglés) y los tratados comerciales que por separado busca poner en vigor la Unión Europea con México, Estados Unidos y Canadá conllevarán la apertura de nuevos sectores en América del Norte.

Esta liberalización abarcará desde actividades relacionadas con las telecomunicaciones, las tecnologías de la información y las operaciones en red, hasta cambios en la regulación del sector energético y la propiedad intelectual.

Negociaciones del TPP

Se espera cerrar las negociaciones del TPP en el año en curso y México es parte de las mismas, junto con Estados Unidos (EU), Canadá, Japón, Chile y Perú (con los que tiene TLCs), además de Singapur, Malasia, Nueva Zelanda, Australia, Brunéi y Vietnam (con los que no ha pactado acuerdos comerciales).

El TPP tiene un capítulo de comercio electrónico, que el TLCAN no lo incluye, porque no era importante hace 20 años , dijo Ildefonso Guajardo, secretario de Economía.

Un informe que Francisco de Rosenzweig, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, envió al Senado de la República afirma que el TPP fomentará la economía digital y asegurará que los obstáculos que consumidores y empresas enfrentan sean debidamente abordados , preservando la integridad de la información confidencial.

Las empresas Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se verían impactadas en transparencia de sus operaciones y el tipo de apoyos gubernamentales que reciben.

Junto con otros países, EU pretende que las empresas estatales compitan con las privadas sin que las primeras obtengan beneficios, como subsidios o favoritismos regulatorios, que pongan en desventaja a las segundas.

Si hay una apertura en el sector energético en México, el Estado debe brindar claridad para que no haya apoyos particulares a las empresas estatales , dijo Arturo Carranza, analista de Solana Consultores.

El informe enviado al Senado plantea que se garantizará una apertura comercial acompañada con prácticas de competencia y libre concurrencia, que propicien un funcionamiento eficiente de los mercados de bienes y servicios, protegiendo los intereses de los consumidores y proveyendo a las empresas con condiciones adecuadas para la actividad económica.

Lo anterior comprenderá las operaciones de las empresas comerciales del estado de las partes, a fin de que no distorsionen la competencia en los mercados , dijo Rosenzweig.

El capítulo de propiedad intelectual cuenta con múltiples secciones que involucran los intereses de sectores relevantes para México, como marcas, indicaciones geográficas, derecho de autor, patentes, derechos conexos, observancia y proveedores de servicios de Internet.

Rosenzweig expuso que se busca brindar certeza jurídica a las inversiones en las industrias creativas, al tiempo que se impulsa el carácter netamente exportador de contenidos culturales de México. El resto de los países posee intereses complejos en cada dimensión del capítulo, lo que ha dado lugar a un trabajo intenso , agregó.

Vigencia en patentes

En uno de los puntos de mayor confrontación, Estados Unidos pidió ampliar 12 años la protección de la vigencia de las patentes de los medicamentos, lo que implicaría, para el caso de México, una exclusividad de hasta 37 años.

La petición ha generado que este tema sea uno de los de más fricción en la negociación, por el gran interés de Estados Unidos y Japón, y la resistencia del resto de los países, con gran activismo de Chile.

En México, se da una protección de 20 años a los medicamentos de patente de origen biotecnológico y de 25 a los de origen químico, luego de que a estos últimos se les permitió una ampliación de cinco años, mediante una reforma a la Ley General de Salud aprobada en el 2012.

Conforme se amplíe la exclusividad de los medicamentos de patente, se retrasa el lanzamiento de los medicamentos genéricos, de gran importancia para las políticas de salud pública, sobre todo en los países en desarrollo.

Telecomunicaciones

El TPP forzará asimismo una mayor competencia en el sector de las telecomunicaciones en México. El capítulo contiene una exclusión de los servicios de radiodifusión y la distribución por cable de radio y revisión.

La empresa de consultoría canadiense Grey, Clark, Shih and Associates opinó que la apertura pretendida en las negociaciones del TPP permitirá a las grandes compañías establecidas en Estados Unidos vencer a jugadores más pequeños en otros países.

El TPP establecería obligaciones en el sector de las telecomunicaciones con base en mayor competencia y en el uso de tecnologías más eficientes. Las reglas que se negocian incluyen derechos para apelar decisiones, libertad para elegir tecnologías y estándares para cuestiones del roaming.

Contenido regional

El TPP aspira a definir una normativa clara y transparente en las reglas de origen, que otorgue certeza legal con respecto a los criterios que deberán observarse para que un bien exportado por las partes pueda calificar como originario y reciba el tratamiento arancelario preferencial.

Regularía además los procedimientos para solicitar dicho tratamiento, las obligaciones de los operadores económicos y los procedimientos para llevar a cabo una verificación de origen.

En las negociaciones, México, Estados Unidos y Canadá acordaron empujar la coexistencia de las reglas del TLCAN y el TPP.

Un caso consecuente de aprobarse este posicionamiento es que una industria mexicana podrá decidir si exporta productos a sus dos socios de América del Norte a través de las reglas de origen del TLCAN o del TPP, según su conveniencia.

Las reglas de origen se refieren al criterio pactado en un Tratado de Libre Comercio (TLC) para definir cuándo un bien es considerado originario (por su nivel de contenido regional), para gozar de las preferencias arancelarias.

Es fundamental que a la hora de que estemos diseñando las cláusulas del TPP, tengamos mucho cuidado en que una cláusula fundamental es que haya coexistencia, al menos en lo fundamental, desde el punto de vista comercio-inversión, de los tratados , dijo Guajardo.

Unión Europea

En otro movimiento comercial trascendental, la Unión Europea aprobó en el 2013 un TLC con Canadá, comenzó las negociaciones de otro con Estados Unidos y espera arrancar en el 2014 un proceso para ampliar la cobertura de su Tratado de Libre Comercio con México (TLCUEM).

De conformidad con la Declaración de Santiago, firmada 26 de enero del 2013, México y el bloque europeo revisarán el TLCUEM, con el objetivo de actualizarlo. El tratado prevé cláusulas de revisión en capítulos tales como comercio agropecuario y comercio de servicios.

En las distintas negociaciones se pretende incorporar temas de vanguardia, como los abordados hoy día en el TPP, entre ellos regulaciones sanitarias, fitosanitarias y sobre barreras no arancelarias.

Seguramente, una vez que los estadounidenses logren concretar -y esperamos que así lo hagan en un par de años- su acuerdo con Europa, el siguiente paso natural es la convergencia de los tres acuerdos de Canadá, México y Estados Unidos en un solo acuerdo regional con los europeos.

Eso sería la convergencia natural en la siguiente etapa , concluyó Guajardo. Ello también implicaría, al igual que con el TPP, pactar reglas de origen comunes para los dos bloques.

rmorales@eleconomista.com.mx