La suspensión indefinida de cuatro licitaciones relacionadas con la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) afecta la imagen del país, retrasa la fecha de inauguración y generará sobrecostos, afirmó el director del Instituto Mexicano de Desarrollo de Infraestructura (Imexdi), Edmundo Gamas.

“Se ha enviado un mensaje que genera incertidumbre en las empresas nacionales e internacionales que piensan y participan en ese proyecto y en otros a futuro. Pareciera que en cualquier momento los calendarios de un proyecto pueden ser flexibles o suspenderse, es algo negativo”, comentó.

El especialista consideró que el retraso que se está ocasionando tendrá relevantes consecuencias económicas: Mientras más tardemos en despegar el primer avión y empezar a operar y generar recursos económicos, más va a costar. Además, una vez que se reactiven los procesos, los costos ya no serán los mismos y su actualización también generará un gasto no contemplado.

Incluso, dijo, se trata de una decisión contradictoria al mensaje del próximo gobierno de cuidar los recursos públicos con “ferocidad”.

Sin embargo, reconoció que la decisión anunciada por el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) puede ser una oportunidad para mostrar la transparencia que ha tenido la construcción del nuevo aeropuerto, pero en este momento no hay más elementos para considerarlo así.

Un día después de anunciar la suspensión, en la cuenta de Twitter del grupo se fijó el siguiente mensaje: ¡Son innegables los avances constructivos del proyecto aeroportuario más importante de México!, y se colocó un video.

El secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, también fijó posición al respecto en la red y escribió que “en el proceso de transparencia de las contrataciones abiertas para el #NAIM existe un proceso de mejora continua guiado por un Observatorio Multiactor integrado por @mexevalua, @ocdeenespanol, @SFP_mx, GACM y @cmicnacional”.

¿Hubo sorpresas?

A pesar de la posibilidad de suspender la construcción del NAIM que había planteado AMLO desde hace más de un año, el GACM consideró que las mesas de trabajo entre el gobierno federal y el equipo de transición para analizar temas técnicos relacionados con su construcción fueron un “hecho externo y difícilmente previsible” al momento de iniciar las cuatro licitaciones internacionales suspendidas en aras de transparencia.

En avisos hechos a las empresas participantes, se explica que, de no haber tomado dicha medida, su actuación “pudiera derivar en la formalización de instrumentos contractuales a mediano y largo plazo, en los que se comprometan montos significativos de recursos públicos, sin contar aún con los resultados producidos en las reuniones de trabajo”.

Sin embargo, ya lo hizo. En la licitación para elegir a quien le brinde servicios de consultoría en temas arquitectónicos, fallada el 11 de julio y adjudicada a la Facultad de Arquitectura de la UNAM con una propuesta de 10.6 millones de pesos, se dejó claro que el contrato quedaba sujeto a la disponibilidad presupuestaria del 2019, sin que la no realización origine responsabilidad en alguna de las partes.