El Supremo Tribunal Federal de Brasil aprobó este jueves permitir que la estatal Petróleo Brasileiro SA venda ocho refinerías sin la venia del Congreso, un alivio significativo para una empresa fuertemente endeudada.

Se espera que las desinversiones recauden miles de millones de dólares para Petrobras, como se conoce a la compañía. También son clave en sus ambiciosos objetivos de reducir deuda.

La empresa ya inició el proceso de venta de las refinerías y se encuentra en negociaciones exclusivas con Mubadala Investment Co, de Abu Dabi, para la venta de una de las unidades.

Tres jueces habían votado a principios de septiembre para solicitar que la compañía busque en el Congreso la aprobación de las ventas, pero la votación se aplazó y comenzó desde cero el jueves.

En un breve comunicado, el presidente ejecutivo de Petrobras, Roberto Castello Branco, dijo que la empresa está satisfecha con el resultado.

"Estamos muy felices", dijo. "Siempre creímos en un resultado positivo porque tenemos confianza en la capacidad de nuestra Corte Suprema".