Durante febrero del 2020 se registró el nivel más alto de población en situación de subocupación en casi 8 años (junio del 2012). La tasa de subocupación, que expresa el total de trabajadores en busca de un empleo adicional por cuestiones de tiempo o recursos, se ubicó en 9.3 por ciento. 

Este resultado implicó un incremento de 2.5 puntos porcentuales respecto del nivel de subocupados registrado el mismo mes del año previo, de acuerdo con cifras desestacionalizadas de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).

En comparación inmediata también se reflejó un incremento significativo de la población subocupada, sólo de enero a febrero el total de trabajadores que buscan un empleo adicional incrementó 1.8 puntos porcentuales de 7.5 a 9.3 por ciento.

Por su parte la tasa de desocupación se ubicó en 3.7%; esto implica un aumento moderado del total de mexicanos que se encuentran en situación de desempleo a escala nacional. En comparación anual el incremento fue de 0.3 puntos porcentuales mientras que en comparación con el mes previo no presentó variaciones. 

Baja la informalidad laboral

En contraparte la informalidad laboral presentó una reducción importante en febrero del 2020, pese a ello todavía más de la mitad de los ocupados se encontraron en condición de informales. En comparación anual el nivel de informalidad pasó de 54.9 a 56.3%, lo que implicó una caída de 1.4 puntos porcentuales.

Esta situación implicó que 56 de cada 100 trabajadores son laboralmente vulnerables, sin contratos formales, sin prestaciones y en la mayoría de los casos sin protección soical ni acceso a instituciones de salud.