El interés en las entidades “climate friendly” como opción de inversión en Latinoamérica está desarrollándose mucho más que antes, principalmente porque estas inversiones en mercados emergentes generan mejores rendimientos que aquellas empresas en mercados que ya están bien establecidos en prácticas ESG. Sin embargo, uno de los principales factores para atraer a los inversionistas en emisiones ESG derivan en la credibilidad de los planes de transición en prácticas de sostenibilidad de dichos emisores y de poder revelar métricas ESG, entre otras.

Cada vez existe mayor presión sobre los ejecutivos de las compañías por parte de los inversores en realizar reportes relacionados con los riesgos asociados al cambio climático y a la gestión por parte de la entidad. En una encuesta realizada a los CFOs de distintas empresas europeas en 2019 se indicó que el 57% de los ejecutivos encuestados revelaron que sus compañías estaban bajo presión de los inversionistas en presentar este tipo de información en sus reportes. En esta misma encuesta, dos tercios de los encuestados dijeron sentir presión por parte de los accionistas e inversionistas en actuar proactivamente en relación con el cambio climático.

Ante la presión existente porque las compañías presenten información que muestre sus planes de transición ESG, incluyendo entre otras cosas su estrategia, su estructura y su adaptación a un nuevo modelo de negocio, las entidades han empezado a buscar formas de certificar estos avances y que los mismos sean reconocidos por accionistas e inversores, así como buscar mejorar la imagen de la empresa en temas sociales y sostenibles que incremente el valor de la entidad.

Existen varias iniciativas que se han estado desarrollando a nivel global en la búsqueda de un sistema integral de reporte corporativo que incluya métricas de sostenibilidad. Deloitte y otras firmas de auditoría han estado apoyando, entre otras, en el desarrollo de la iniciativa Measuring Stakeholder Capitalism a través del World Economic Forum International Business Council (WEF-IBC).

Las recomendaciones del WEF-IBC fueron publicadas en septiembre de 2020 e incluyen un grupo de métricas y revelaciones que agregan valor desde el punto de vista de sostenibilidad, con el objetivo principal de mejorar la comparabilidad entre entidades, así como en fomentar la alineación de los distintos marcos de referencia de sostenibilidad.

Existen cinco emisores de normas a nivel global, así como distintos marcos de referencia asociados, los cuales tienen la visión de trabajar juntos en un sistema integral de reporte corporativo. Asimismo, han recibido de buena manera la consulta por parte de los Fideicomisarios de la Fundación de las Normas Internacionales de Información Financiera en relación con la creación de una Junta responsable de Normas de Sostenibilidad (SSB). En el caso de la organización Internacional de Comisiones de valores (IOSCO), estos ven una necesidad urgente por tener un grupo estandarizado de revelaciones de sostenibilidad que sean consistentes, comparables y que generen confianza y ha compartido su visión y puntos prioritarios para la Junta SSB bajo la Fundación de las IFRS (Internacional Financial Reporting Standard).

Las normas de divulgación financiera relacionadas con la sostenibilidad considerarían revelaciones de cómo estos temas ayudan a crear o a reducir valor en la organización. Este tipo de reporte sería distinto a los reportes actuales de sostenibilidad, los cuales están diseñados para demostrar los principales impactos de las compañías en relación con el medio ambiente, las personas y en la economía. Sin embargo, no hay razón para pensar que estos dos tipos de reporte no deban estar interrelacionados.

Las revelaciones de desempeño en materia de sostenibilidad que generan un impacto en el valor de las empresas deberían idealmente ser reveladas junto a la información que ya hoy en día es revelada en los estados financieros y sus notas. La identificación de los componentes en común entre las normas de divulgación financiera relacionadas con la sostenibilidad y los estados financieros y sus notas, puede llegar a ser una extensión de las responsabilidades actuales de la Fundación del IFRS.

Todavía hay un largo camino que recorrer para llegar a ver emitidas las normas de divulgación financiera relacionadas con la sostenibilidad, normas que ayudarían a los usuarios de los estados financieros a evaluar de manera más precisa si los esfuerzos en materia de sostenibilidad han ayudado a crear valor adicional a aquellas empresas que se han dado a la tarea de reforzar su contribución con los temas de medio ambiente, diversidad e inclusión, entre otros.

En abril de este año la Fundación IFRS publicó la Propuesta de modificaciones dirigidas a la Constitución de la Fundación IFRS para la creación de un Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad para emitir Normas NIIF de Sostenibilidad, las cuales recibirán comentarios hasta el 29 de julio de 2021. La consulta considera modificaciones dirigidas a la Constitución de la Fundación IFRS para velar por la correcta supervisión de estos temas.

Todo apunta a que en un futuro cercano podremos tener confianza en la información ESG reportada por las compañías y así poder evitar revelaciones de información ESG engañosas o falsas.

Randolf Niedermeyer es Socio de Assurance de Deloitte México-Centroamérica.

rniedermeyer@deloittemx.com

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