La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés) publicó una hoja de ruta con medidas temporales de bioseguridad basadas en un enfoque de seguridad multinivel. Como primera acción, la IATA propone la recopilación de datos de los pasajeros antes del viaje por parte de los gobiernos (incluida información sobre su estado de salud), a través de canales seguros, como eVisa o el sistema electrónico para la autorización de viaje.

En los aeropuertos de origen se menciona que los accesos a la terminal deberían limitarse a empleados del aeropuerto o aerolíneas y viajeros (a excepción de los acompañantes de personas con discapacidad o menores) y debe existir el control de temperatura. También se privilegiará el distanciamiento físico a lo largo de todos los procesos de atención.

Durante el vuelo, la IATA propone el uso de protectores faciales, servicios de cabina simplificados y productos de cáterin preenvasados para reducir la interacción entre pasajeros y tripulación.

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