Petróleos Mexicanos (Pemex) busca socios en todas sus actividades en la cadena media y baja de los hidrocarburos, es decir, transporte, logística, almacenamiento y hasta comercialización, con el fin de hacer frente al techo presupuestario al que aún se sujeta la empresa, ya que de otra forma no podrá hacer frente a la competencia que arranca en el 2018.

El director de Pemex Transformación Industrial (TRI), Alejandro Martínez Sibaja, explicó que los modelos de capitalización serán primordialmente las asociaciones, en las que Pemex pretende ir siempre como socio minoritario, la monetización de activos a través de esquemas de arrendamiento como sale and lease back y contratos de servicios de cualquier tamaño para la operación de la estatal.

El país tiene un rango potencial de 420,000 barriles diarios, equivalente a la tercera parte del abasto actual, de incremento de la demanda de combustibles que bien podría suplirse con importaciones en los próximos cinco años o abastecerse con producción nacional, y el objetivo de Pemex es que sea el incremento de la capacidad de sus instalaciones, con apoyo de terceros, lo que le permita quedarse con este fragmento del mercado.

Para ello, la estatal está abierta a la inversión de terceros en sus 77 terminales de almacenamiento y reparto, en sus más de 20,000 kilómetros de ductos de todos los líquidos, en sus seis refinerías, además de los nueve centros procesadores de gas y en las cuatro plantas petroquímicas que opera, dijo Martínez Sibaja en el México Energy 2016.

Además, en el país hay 7,000 estaciones de servicio que no están afiliadas a un grupo gasolinero y representan un área de oportunidad para que la estatal consiga asociaciones en la comercialización, con lo que incluso podrían analizar la posibilidad de importar gasolinas en conjunto con la estatal.

Pemex Transformación Industrial cuenta con un presupuesto cercano a los 210,475 millones de pesos para el 2015, ya que por las características de sus inversiones a largo plazo elaboró un presupuesto multianual al 2018 de 631,426 millones de pesos al 2018. Pero tan sólo para la reconfiguración de tres de sus refinerías, Salamanca, Salina Cruz y Tula, la empresa requiere 216,000 millones de pesos, unos 4,000 millones de dólares, por lo que el desarrollo de estos proyectos dependerá de la capitalización de terceros.

Las prioridades de la empresa en términos de incrementar la capacidad de transformación de crudo están en la construcción del corredor Transístmico de líquidos y en los sistema de transporte Golfo Centro, Peninsular y Frontera-Cempoala, además del incremento no sólo en el volumen, sino en la calidad de los combustibles, con lo que también buscan sinergias para comprar distintos tipos de crudo para el sistema nacional de refinación. El plazo para concretar estos planes será el 2018, cuando se abra la competencia en toda la cadena de valor, finalizó Martínez Sibaja.

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