En la actualidad, sólo 16% de las empresas con posibilidades de ingresar al mercado eléctrico mayorista cuenta con un contrato de energía —power purchase agreement (PPA)— con un tercero diferente al servicio que ofrece la Comisión Federal de Electricidad (CFE) Suministro Básico, mientras que 40% de ellos tiene intención de contratar a un suministrador de servicios calificados en los próximos 12 meses, reveló PwC en la primera Encuesta sobre Suministro Eléctrico realizada tras los cambios legales del sector en el país.

En el sondeo realizado a 120 compañías mexicanas de sectores como el automotriz, manufactura, retail y bienes de consumo, en el que 70% de las empresas tiene ingresos superiores a 250 millones de pesos, explicó que las empresas han accedido a estos PPA a través de una planta de autoabastecimiento, con contratos del esquema anterior a la reforma, o vía un suministro calificado, para abastecer total o parcialmente sus cargas.

No obstante,todavía 78% no posee ningún acuerdo e, incluso, 7% desconoce su existencia, ya que 70% de los encuestados no ha sido contactado en ningún momento por algún proveedor de servicios de este tipo. En este sentido, 66% de encuestados todavía considera que la energía es un commodity como inversión que debe realizarse mes con mes, dejando escaso margen en su contratación.

“Tras la aprobación de la reforma, las empresas en México se encuentran ante un nuevo panorama, con múltiples opciones de contratación de su energía eléctrica, lo que implica la necesidad de considerar esta variable en su estrategia corporativa”, explicó Eduardo Reyes, socio de Strategy&-Power & Utilities en PwC México

Entre los principales motivos que alientan hacia la búsqueda de nuevas fuentes de suministro, destacan la reducción de costos, con 34% de los encuestados, seguida del cumplimiento de metas de energía limpia, con 19%, y el retorno atractivo de la inversión, con 15 por ciento. Mientras que los factores que desincentivan el cambio de proveedor son la incertidumbre sobre políticas gubernamentales, con 19% de los encuestados, la inseguridad respecto de los precios, 14%, o los bajos retornos de inversión o la complejidad en los procesos de contratación y financiamiento, 13% cada uno.

En cuanto al plazo de los contratos, 55% de los encuestados consideraría un periodo de uno a tres años, seguido por 22% de los que optaron por un plazo de tres a cinco años. La encuesta reveló también que 57% de las empresas ha implementado medidas de eficiencia energética en la actualidad. Respecto al uso de las fuentes renovables, 33% de los encuestados asegura que la tecnología de mayor interés es la solar fotovoltaica, seguida de la hidroeléctrica, con 19%, y la eólica, con 14%, entre otras.