SoftBank acude al rescate de WeWork. El gigante japonés, uno de los inversores que más fuerte ha apostado por el grupo de coworking, negocia el rescate de la compañía, que apenas cuenta con liquidez para sobrevivir unos meses más, a cambio de hacerse con el control accionarial.

Según informó el Financial Times, SoftBank prepara una inyección de varios miles de millones de dólares en la matriz de WeWork, la empresa We Company. El acuerdo otorgaría a SoftBank más del 50% del capital de la firma. El precio que pagaría el inversor japonés por las acciones de WeWork sería mucho más bajo que el que desembolsó en enero y, según apunta The Wall Street Journal, su valoración podría caer por debajo de los 10,000 millones de dólares. Una cifra que contrasta con los 47,000 millones en los que se valoró la compañía en su última recaudación de fondos a principios de año.

Con este movimiento, el director ejecutivo de SoftBank, el multimillonario Masayoshi Son, trata de obtener el control total de la compañía en un esfuerzo por rescatar una inversión que ya le ha costado al grupo de telecomunicaciones japonés y a su fondo Vision Fund más de 10,000 millones de dólares.

La medida dejaría de lado al controvertido cofundador de WeWork, Adam Neumann, semanas después de que se vio obligado a renunciar al cargo de consejero delegado tras la decisión de la compañía de abortar su salida a Bolsa.

Después de años de recaudar dinero en el mercado privado, WeWork había planeado debutar en Bolsa el pasado mes de septiembre. Sin embargo, las abultadas pérdidas -por cada dólar que ingresó la firma en 2018 gastó casi dos-, el estilo de gestión poco ortodoxo de Neumann y las dudas sobre el futuro del grupo inmobiliario dieron al traste con la operación. El fracaso de la OPV (Oferta Pública de Venta) ha privado a WeWork de entre 3,000 y 4,000 millones de dólares que esperaban recaudar por la emisión de nuevas acciones, así como el paquete de préstamos de 6,000 millones de dólares que sus banqueros habían ofrecido sujeto a que completara una flotación exitosa.

Esto ha provocado que la situación financiera del unicornio norteamericano se haya deteriorado a gran velocidad dejando a la firma en una situación límite. La agencia Fitch rebajó la semana pasada la calificación crediticia de la empresa a CCC y aseguró que su posición de liquidez era "precaria". Se trata de una calificación de bonos basura reservadas para préstamos corporativos considerados de riesgo.

"En ausencia de una OPV y un aumento de deuda senior garantizado asociado, WeWork no tiene fondos suficientes para cumplir con su plan de crecimiento", escribió Fitch en una nota. La agencia también urgió a la compañía a reducir su ritmo de gasto Desde Fitch estiman que, con los acuerdos de financiación actuales, WeWork sólo contaría con liquidez para los próximos cuatro u ocho trimestres.

La opción de SoftBank no es la única que tiene WeWork sobre la mesa. El banco de inversión JP Morgan Chase, el mismo que llevó a cabo los preparativos para su OPV, lidera las discusiones con los bancos para refinanciar su deuda de 5,000 millones de dólares y lograr nuevos fondos. El banco contemplaría incluso entrar en la operación.

erp