Por segundo día consecutivo, ayer miércoles, el empresario Carlos Slim respaldó el acuerdo de inversión en infraestructura del sector privado porque será un “motor” para la economía de México en el corto plazo y dijo que planea destinar unos 200,000 millones de pesos en los siguientes cinco años en conectividad telefónica de zonas alejadas del país donde aún no hay ese servicio.

Dicho monto se hará a través de Telmex y America Móvil y ya está “parcialmente” reflejado en el documento presentado al presidente Andrés Manuel López Obrador y alertó de un riesgo que corre el sector privado por no destinar recursos en estos momentos.

El empresario que no invierta cuando tiene demanda para sus bienes o servicios es un tonto, porque la van a quitar mercado. El empresario invierte porque tiene demanda de sus bienes, no es un asunto de confianza o no”, comentó.

Desde su perspectiva, otro de los beneficios que tendrá el acuerdo es la creación de empleos directos e indirectos en la industria de la construcción y todas sus ramas industriales relacionadas, que al repercutir con una mejora salarial, como lo ha sugerido en diversas ocasiones, vendrá una mayor demanda de bienes y servicios, con una preferencias por lo hecho en México.

Así, se generará un círculo virtuoso que hará de la infraestructura el motor que se requiere en este momento para impulsar la economía.

Hay confianza para seguir

Durante una conferencia magistral en el 330 Congreso Nacional de Ingeniería Civil, Slim reiteró que el país tiene una gran necesidad de desarrollar obra en los diferentes sectores (carreteros, aeroportuario, ferroviario y de salud, entre otros) y que, al no existir los recursos públicos para ello, la participación privada tiene que ser fundamental.

Desde su perspectiva, antes de difundir los 147 proyectos que requerirán de 859,022 millones de pesos, el gobierno federal cuidó que no se tratara de obras que no fueran viables para evitar cuestionamientos por algo no realizado. La obtención de financiamiento para concretar los proyectos de infraestructura, señaló, no es un problema porque en México, a pesar del nulo crecimiento (ante lo que “ya no hay que darse de quejidos que no resuelven nada”) cuenta con finanzas públicas sanas, control de la inflación y deuda, además de presupuestos de egresos moderados y eso resulta atractivo para obtener recursos.

Luego de hablar durante unos 50 minutos Carlos Slim respondió algunas preguntas. Una de ellas generó una risa general: ¿cuál sería el futuro de la ingeniería civil mexicana?, a lo que respondió: “Si se hace lo que yo digo, excelente”. También generó un aplauso al sugerir que los estudiantes de ingeniería, luego de cuatro años de realizar su licenciatura, ya están listos para incorporarse en una empresa para trabajar, en lugar de estar haciendo una tesis.

Entre los diversos temas que tocó, ocupó un espacio el proyecto del corredor transístmico, en donde se considera que se debe generar desarrollo industrial que beneficie al sureste mexicano y abra la puerta para que los productos que se produzcan en toda la franja vayan directamente al mercado de EU y con ello abrir la posibilidad de una nueva relación comercial con beneficios mutuos.

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