Ni una sola alusión a una posible convocatoria de huelga. Los sindicatos con representación en Iberia se han guardado esa baza, tal y como estaba previsto, y han trasladado una alternativa al plan de ajuste expuesto por la dirección el pasado 3 de enero.

Las fuerzas sindicales no cifran el número de bajas necesarias para asegurar la viabilidad de la compañía, que Iberia ha contabilizado en 3,836 y a las que habría que sumar otros 2,000 despidos temporales entre 2013 y 2015, según la hoja de ruta que maneja la empresa.

En una declaración conjunta, UGT, CC OO, Sitcpla, Asetma, CTA y USO se comprometen a renunciar a la consolidación de la desviación del IPC de 2012 sobre el 2% que había sido pactada en el convenio. Exponen estar dispuestos a la congelación salarial hasta 2015, así como a renunciar a la antigüedad y progresión (deslizamientos) hasta ese mismo ejercicio. Si esto no es suficiente para reanimar las cuentas, los representantes de los trabajadores dicen estar dispuestos a "pactar la reducción salarial necesaria de manera que se consigan los objetivos de ahorro" en el periodo 2013-2017.

Tras realizar estas ofertas, los sindicatos creen justo que se establezcan una serie de salvaguardas para el momento en que los resultados vuelvan a ser positivos. Al cierre del tercer trimestre de 2012 Iberia presentaba unas pérdidas de 262 millones, de ahí el célebre mensaje de la compañía que dice que las pérdidas son de un millón diario.

De forma implícita los firmantes de la plataforma sindical alternativa demuestran estar abiertos a una reducción de plantilla por la vía de las prejubilaciones. "Reclamamos la aplicación del actual ERE 72/01, tal y como se refleja en los acuerdos del 17 de diciembre (ante el órgano de mediación SIMA), comprometiéndonos a realizar los esfuerzos necesarios en productividad para que la implementación del ERE 72/01 produzca ahorros netos que consigan la reducción del coste unitario medio que se acuerde", cita la propuesta a la empresa. Las fuerzas sindicales pretenden que el citado ERE marco se prorrogue hasta 2017, fecha en la que vencerá el plan de viabilidad que se negocia en estos momentos.

En el capítulo de las contraprestaciones, los colectivos de tierra y TCP reclaman que se mantengan las rutas "neurálgicas" con Latinoamérica o que se aumente la producción a otros destinos. En el capítulo del mantenimiento y el handling, negocios que Iberia pretendía segregar, se reitera la exigencia de que se mantengan en la corporación y sean potenciados con la presentación a los concursos de renovación de licencias "siempre y cuando se alcancen los niveles de rentabilidad que se acuerden".

Los sindicatos también buscan la renovación de la flota de largo radio con el fin de evitar sobrecostes en combustible. Y, por último, instan a la empresa a adoptar una política comercial "digna" que promocione los vuelos de Iberia.

Una vez trasladada esta plataforma de negociación, piden a la dirección una reunión conjunta, a celebrarse la próxima semana, en la que demandan a Iberia la documentación no aportada hasta el momento. Entre los puntos clave que quieren conocer los sindicatos figuran las fórmulas para recuperar la producción cedida a aerolíneas como Vueling e Iberia Express.

En alianza informativa con

MFH