El Gobierno consiguió este miércoles que las empresas productoras de hidrocarburos ?como Chevron, Pluspetrol, Total, Tecpetrol y PAE? acordaran bajar el precio de venta del barril de crudo al sector de refinación, cuyos principales representantes son YPF, Axion (Esso), Petrobras, Oil y Shell.

Ésa era la condición que empresas como Shell, que había aumentado hace 10 días un 12% el valor de sus combustibles, habían puesto al ministro de Economía, Axel Kicillof, para bajar sus precios hasta el 6% pactado con las autoridades para febrero.

La compañía que dirige Juan José Aranguren emitió un comunicado en el que reconoce que ?atento a la evolución de las distintas variables que afectan el mercado de los combustibles en la Argentina, principalmente el costo de la materia prima, y teniendo en consideración las reuniones mantenidas en el ámbito del Ministerio de Economía entre los integrantes de su cadena de valor, los productores y refinadores de petróleo crudo, hemos recibido confirmación de nuestros proveedores que han decidido reducir el costo de nuestro insumo principal, el petróleo crudo?.

?En consecuencia, el precio de venta de los combustibles Shell a nuestra red de bandera se ajustará a la baja en función de esa reducción de costos a partir de la hora cero del día de mañana ?por hoy??, informó.

El comunicado se hizo público por la tarde, dos horas después de que Aranguren mantenga una conversación telefónica con el ministro, en la que además habían convenido no realizar anuncios sobre el tema.

El acuerdo regirá hasta mayo y consiste en una rebaja en el valor del crudo liviano, conocido como Medanito que es el que mejor se adapta a las refinadoras argentinas, que hoy se comercializa a 83 dólares. A partir de ahora, según fuentes oficiales, el crudo de enero y febrero se liquidará a un precio de 60.32 dólares el barril, el de marzo a 64.05 dólares y el de abril a 67 dólares. De ahí en adelante, regirá el valor pleno de mercado.

El nuevo esquema llega luego de extensas negociaciones que en las últimas semanas impulsó Kicillof con todos los eslabones de la cadena del sector petrolero para evitar una suba brusca en los surtidores a raíz de la reciente devaluación que convalidó el Gobierno (los costos del mercado interno petrolero están dolarizados).

En un principio el ministro quería imponer una fórmula de tipo de cambio diferencial de 6.88 dólares, por debajo del valor oficial de 7.81 (cierre de este miércoles).

Pero la idea disgustó no sólo a las productoras que deberían absorber el costo de la diferencia y porque en la práctica hubiese significado una pesificación del mercado, sino también a los gobernadores de provincias petroleras, que cobrarían menos regalías por la venta real de crudo de las petroleras.

La presión de los gobernadores no tardó en llegar y las productoras accedieron entonces a perder algo de rentabilidad bajo el nuevo acuerdo, a cambio de que no se aplique un ?dólar petrolero?.

Kicillof recibió al gobernador de Chubut, Martin Buzzi, quien declaró que el esquema abarcará a ?absolutamente todas las empresas, por lo que PAE liquidará al mismo valor que, por ejemplo, YPF?. En economía aseguran que las discusiones con el sector de todas formas, continuarán.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica