Ante la imposibilidad de cumplir con las metas establecidas en la administración pasada para llegar a 11 días de inventarios de combustibles en promedio nacional anual, la subsecretaría de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía emitió un acuerdo para bajar a cinco días la obligación mínima de almacenamiento del 2020 al 2025 para todos los participantes del mercado nacional, quienes además podrán participar en la ampliación de la infraestructura existente sin necesidad de temporadas abiertas.

El nuevo acuerdo para modificar la política pública de almacenamiento mínimo de petrolíferos, publicado en la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), determina que “atendiendo a las circunstancias que actualmente prevalecen en el mercado y para fomentar el desarrollo eficiente de infraestructura de almacenamiento que contribuya a la seguridad energética, siendo necesario disminuir la obligación de inventarios mínimos de gasolina y diésel a cinco días del 2020 al 2025, mientras que para turbosina será de 1.5 días almacenados en los aeropuertos o aeródromos”.

Según la Secretaría de Energía al momento de publicar el primer acuerdo de almacenamiento en diciembre del 2017, el país tiene una capacidad de inventarios de tres días a nivel nacional. Así, se determinó entonces que todos los suministradores y comercializadores de combustibles debían llegar a distintas obligaciones al 2022 y al 2025, en las que para el sur del país se elevaban hasta 15 días y en el norte, noreste y holfo, hasta 12 días de almacenamiento mínimo.

Posteriormente, en noviembre del año pasado se eliminaron las regiones y se determinó que el promedio nacional sería de 11 días al año y un promedio trimestral de 13 días en todo el país. Sin embargo, a pesar de que existen diversos proyectos en ejecución, como TP Terminals en Manzanillo, Colima; Baja Refinados, en Ensenada, Baja California, y el de HST y CLH en la zona oriente del Estado de México, la Secretaría de Energía consideró necesario reducir estas obligaciones, publicando esta modificación sobre la cual la industria podrá realizar comentarios en el portal de la Conamer.

En tanto, la obligación de cumplimiento de inventarios mínimos iniciará el 1 de julio del 2020 para todos los comercializadores y distribuidores de gasolina, diésel y turbosina, quienes podrán además adquirir de tickets para invertir en la infraestructura existente, es decir, la de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), principalmente, según el nuevo ordenamiento.

El esquema de tickets tiene como lógica la posibilidad de que cualquier sujeto obligado pueda adquirir derechos financieros sobre inventarios de otros comercializadores para acreditar el cumplimiento de su obligación. Estos derechos financieros deberán incluir la obligación de vender el inventario al poseedor del ticket en el caso contingente de una emergencia en el abasto. De esta manera, el poseedor del ticket podrá tener la posibilidad de cumplir con su obligación de liberar producto al mercado ante una situación de emergencia en el abasto.

Según el analista del sector, Ramsés Pech, este cambio es bueno porque ayuda a quitar la presión ante la falta de inversión y dará a las estatales ingresos adicionales, luego de que las temporadas abiertas de Pemex no dieron el resultado esperado y tampoco hubo avances en el arrendamiento de la infraestructura remanente de la CFE.

Finalmente, al menos 50% de los inventarios mínimos deberá ubicarse en las terminales que suministren mediante autotanque, esto es dicha reserva estratégica deberá colocarse en las terminales que surtan usualmente a las estaciones de servicio vía autotanque, con el fin de garantizar que existe la logística asociada necesaria para continuar abasteciendo el mercado en una situación de emergencia.

Proyectos de almacenamiento en marcha:

  • TP Terminals —sociedad entre Infraestructura Energética Nova (IEnova) y la suiza Trafigura— con una inversión de 285 millones de dólares construye una terminal de 2.2 millones de barriles en Manzanillo, Colima, la cual esperan arrancar en el 2021.
  • Baja Refinados y Guadalajara son dos terminales de la mexicana IEnova, que también esperan arrancar operaciones en el 2021 en Ensenada y la capital jaliciense.
  • El proyecto TIFT, promovido por Tuxpan Port Terminal (TPT), se levantará en la costa del golfo de México, en el municipio de Tuxpan. Se estima que su construcción finalizará en el 2020 y contará con una capacidad de almacenamiento total estimada en 2 millones de barriles de petróleo.
  • En el Estado de México, la mexicana HST y la española CLH construyen una terminal que pretenden que arranque operaciones en el 2020 y que cuente con una capacidad total de almacenamiento de 600,000 barriles de petróleo.

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