La nueva forma de operar de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) genera extrañamiento y descontento en la industria, por mantener rezagados cerca de 80,000 trámites que afectan al sector de alimentos, salud, laboratorios, cosméticos, fórmulas de lactancia y hasta al agrícola; así que urge que legisladores intervengan para esclarecer el tema.

La industria nacional expuso a diputados del PAN, Morena y PRI, el problema de cuello de botella generado por la Cofepris, el cual es totalmente desconocido en la Comisión de Salud en san Lázaro.

“Habrá que plantear el tema al representante de la Cofepris, José Alonso Novelo. Es un tema de transparencia y de combate a la corrupción que hay que plantear, es de lo que se ha hablado y que se tiene que tomar en cuenta en la iniciativa del nuevo sistema de salud”, dijo la diputada del PAN, Sonia Rocha.

Durante la apertura de la audiencia pública sobre el Instituto de Salud para el Bienestar que se llevó en la Cámara de Diputados, presidida por la presidenta de la Comisión de Salud, la diputada Miroslava Sánchez Galván de Morena, se desconoció e ignoró el tema sobre el retraso que tiene la Cofepris en 22,000 tramites tan sólo del sector farmacéutico, y otros más del resto de la industria.

Tanto Mario Delgado como Miroslava Sánchez Galván rehusaron hablar del tema, a pesar de las insistentes quejas del sector.

La diputada panista Rocha mencionó que la Cofepris tiene la función de verificar los medicamentos con patentes y aquellos que ya no tienen para que entren al mercado de los genéricos y así evitar monopolios.

“El tema de los trámites se tiene que plantear a nivel nacional con la Cofepris, porque cada estado tiene una regulación local”, aseguró la diputada.

Las asociaciones industriales coinciden en que la Cofepris se ha vuelto un cuello de botella, para convertirse en una agencia incapacitada para ejercer sus funciones, y el peor de los pasivos para el presidente Andrés Manuel López Obrador.

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