El sector privado prevé que durante 2018 la recaudación tributaria se eleve 1 punto del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que demanda destinar los recursos adicionales a inversión, en lugar de hacer uso del gasto con fines políticos, sobre todo frente al proceso electoral que se avecina.

“Un gasto bien dirigido a crecer debe ser productivo y no asistencial”, estableció el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), al referir que el gasto público es el más bajo en los últimos 70 años, situación que se debe revertir lo antes posible al impulsar la inversión pública y privada para que la economía mexicana pueda obtener mejores resultados.

En su análisis semanal, el organismo  del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) consideró que aún es prematuro afirmar que la situación financiera del sector público se ha corregido, pero se hacen los esfuerzos dirigidos a ello. “La salud de las finanzas públicas es un elemento fundamental para mantener la estabilidad macroeconómica e impulsar el crecimiento, y en ese sentido es esencial cuidar su evolución”, dijo.

Luis Foncerrada, director del CEESP resaltó los esfuerzos del sector público en materia de un mayor control en la asignación de los recursos como con lo ejercido, en la mayoría de los órganos autónomos como como en los de la administración pública centralizada.

Ahora, afirmó, es la preocupación es que las fuentes del origen del aumento del gasto se concentran en rubros que no tienen una incidencia importante en el crecimiento de la economía.

Una mayor asignación de recursos para cubrir el costo financiero de la deuda, que se ha vio afectada por el tipo de cambio y el ajuste en las tasas de interés, y una ampliación de los recursos que se destinaron al rubro de participaciones, como consecuencia de una mayor recaudación tributaria, junto con el rubro de Adefas, fueron en conjunto (gasto no programable) el origen de casi el 40% del aumento del gasto público con respecto al año pasado.

Otro rubro que tuvo una incidencia similar fue el sobregasto de la Comisión Federal de Electricidad, resultado de un importante aumento en su gasto de operación.