El sector fabril de China se contrajo en agosto a su ritmo más rápido en nueve meses, de acuerdo a un sondeo que mostró una caída de los pedidos de exportación y un crecimiento de los inventarios, señales de que probablemente se requiere más acción política para frenar la ralentización del crecimiento económico.

El índice chino anticipado de gerentes de compras (PMI, por su sigla en inglés) para el sector fabril elaborado por HSBC cayó a 47.8 en agosto, su nivel más bajo desde noviembre, frente a la lectura anticipada de 49.5 de julio y la lectura final de 49.3.

Después de varios meses rondando por debajo de la marca de 50 que separa la expansión de la contracción, el índice se encuentra ahora en niveles pocas veces vistos desde la crisis financiera global 2008-2009.

"Las cifras de inventarios son las más altas de la historia. Los pedidos para inventarios son los más bajos desde diciembre del 2008. Las órdenes extranjeras para inventarios son las más bajas desde enero del 2009. Es muy difícil poner un giro positivo a cualquier cosa dentro de los datos", dijo Robert Rennie, estratega cambiario de Westpac Bank, a Reuters.

" En pocas palabras (...) una actualización muy pobre, con algunos datos muy pobres de China por venir", dijo.

La encuesta proporciona una mirada anticipada a los datos de agosto, así como una indicación de que un repunte en el crecimiento económico no habría echado raíces como se esperaba.

Una caída en el subíndice los nuevos pedidos de exportación a 44.7 -el nivel más bajo desde marzo del 2009- ofrece una lectura particularmente bajista.

"Para lograr el objetivo político declarado de estabilizar el crecimiento y el mercado laboral, Pekín debe intensificar el alivio en sus políticas para elevar la inversión en infraestructura en los próximos meses", dijo Qu Hongbin, economista jefe para China de HSBC en Hong Kong en un comunicado que acompaña al índice.

RDS