El sector energético es sin duda la mejor área de oportunidad para colaborar con el medio ambiente, asegura el consultor independiente en sustentabilidad, Alejandro Lorea, para quien Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) si bien enfrentan problemas intrínsecos de su labor en manejo de aguas y residuos altamente contaminantes, también han evolucionado y se han adaptado a las prácticas internacionales.

"Quizá la labor de estas dos estatales no es tan identificable como la de las demás empresas, esto es lógico, por los volúmenes de energía que manejan, pero hay en las dos la capacidad de hacerlo y lo han demostrado al no quedarse al margen de la ley y poner el ejemplo en algunas prácticas específicas para el trabajo con combustibles", dijo Lorea.

Según este experto, lo más identificable de las paraestatales está en Pemex, que desde hace 10 años ha evolucionado hasta un Informe de Responsabilidad Social y de Cuidado al Medio Ambiente.

Según esta empresa, la implantación de un Sistema de Administración Ambiental (SSA) y el seguimiento de los ejes estratégicos de protección ambiental, le permitieron en el 2010 una disminución interanual de 22.1% en contaminantes al aire, de 0.5% en el uso de agua cruda, 13% en descargas de contaminantes a cuerpos de agua, 21% en el inventario de residuos peligrosos, y 3.9% del inventario de pasivos ambientales.

"Pemex ha llevado cabo acciones de mitigación directa, reducciones de quema de gas, eficiencia energética y cogeneración, mediante las cuales en el periodo 2009-2010, logró reducir las emisiones de CO2 de 50.2 a 45.4 miles de millones de toneladas, esto es una reducción de 9.6 %" señaló la paraestatal, prometiendo una reducción de 8.4% para el 2011, basada principalmente en la reducción de la quema de crudo.

CFE

De acuerdo con informes de CFE, esta empresa colabora de formas alternas con el medio ambiente mediante la instalación de viveros, como el Cactus del Noreste en Nuevo León, junto con reforestación en zonas como la Laguna de Cuyutlán, Colima, y Laguna de Términos en Campeche, así como con el monitoreo y reubicación de especies, como ha hecho con el perrito de la pradera en Chihuahua y el mono aullador negro en Campeche.

Para el cuidado del agua, cuentan con plantas de tratamiento en sus instalaciones en construcción y operación y a la orilla del mar obtienen agua por desalación, mientras que sus termoeléctricas con recursos limitados usan sistemas de enfriamiento secos mediante aerocondensadores o aguas negras tratadas para este fin, como la central de ciclo combinado La Laguna II, en Gómez Palacio, Durango.

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