El sector empresarial urgió a estimular la inversión productiva a fin de crear nuevos puestos de trabajo con niveles salariales más altos y con acceso a salud.

“El aumento en la demanda de empleos frente a una limitada apertura de fuentes de trabajo ha incidido en el nivel de los salarios que se ofrecen, contribuyendo a la precarización del empleo”, sostuvo el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) indican que, del total del aumento anual en el número de ocupados, 2.2 millones de personas lograron ocuparse con un ingreso de hasta dos salarios mínimos, mientras que la ocupación de quienes tienen ingresos superiores a los dos salarios mínimos se redujo en 1.9 millones de personas.

“La mayor parte de la creación de nuevos puestos de trabajo se sigue concentrando en los niveles salariales más bajos y sin acceso a servicios de salud”, lamentó Luis Foncerrada, director del organismo privado.

El análisis del sector privado refiere que la generación de empleos se ha mantenido al alza a pesar del bajo nivel de crecimiento económico, aunque no significa que su calidad sea la mejor para satisfacer las necesidades de los hogares.

De acuerdo con el INEGI, en el primer trimestre del presente año se identificó como población subocupada a un total de 3.6 millones de personas, lo que además de representar una disminución de 129,000 respecto al mismo lapso del año pasado, como proporción de la población ocupada representó 6.8%, que fue su nivel más bajo desde el tercer trimestre del 2008.

Foncerrada mencionó que esto,  pareciera reflejar mejores condiciones del mercado laboral, aunque existen otros indicadores que no necesariamente son tan favorables.

De ahí que se debe estimular la inversión productiva, especialmente la del sector privado, que es la principal fuente de crecimiento y generación de empleos. “Sólo de esa manera será posible reducir los niveles de pobreza, mejorando las condiciones laborales y crear un entorno en el que la inversión pública se consolide como detonador de la privada”.

El CEESP pugnó por generar estímulos de la inversión productiva que propicie un incremento importante en el acervo de capital, con la posibilidad de ampliar las fuentes de trabajo con mejores condiciones.

“No hay duda de lo benéfico que resulta para la población tener mayores oportunidades de ocupación, pero de igual importancia o más quizá, es que esta sea de calidad, de tal manera que permita que los trabajadores puedan satisfacer sus necesidades familiares”, consideró.