La industria automotriz demandó al presidente Andrés Manuel López Obrador que no permita la regularización de los autos “chocolates”, pues el sector considerado el motor de la economía mexicana podría ser afectado con una disminución de 30% en las ventas de manera inmediata y menores inversiones, así como pérdida de empleos.

Guillermo Rosales, director de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), dijo que de la mano de la Asociación Mexicana de La Industria Automotriz (AMIA), Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact) y la Industria Nacional de Autopartes (INA) enviaron una carta al Jefe del Ejecutivo federal, solicitando se permita explicar las razones por las cuales no debe abrir esa ventana para regularizar los autos ilegales.

Durante su visita a Tijuana, el presidente López Obrador instruyó a los titulares de Seguridad Pública, Economía y SAT a que se analicen los esquemas que podrían permitir el ingreso de autos usados importados desde Estados Unidos, bajo el argumento de que “mucha gente adquiere este tipo de carros por el precio, y que sin la ayuda, no podrían comprar autos nuevos”.

Entrevistado en el marco del evento Automotive Leaders Summit 2019, Rosales refirió que la industria se encuentra a la espera de que la Secretaría de Economía publique la ampliación del decreto automotor que regula la importación de usados, por lo que no existen motivos para otorgar concesiones, porque el problema de los usados aparece justo en época electoral, coincidente con Baja California y Chihuahua.

”Ante los problemas de inseguridad derivados de la utilización de vehículos ilegales la ruta correcta es la aplicación de la ley”, acotó el titular de la AMDA.

Manifestó su respaldo al gobierno del Estado de Chihuahua en la campaña para evitar la circulación de vehículos sin identificación. Esto contrata con lo promovido por el gobernador de Baja California Francisco Vega de la Madrid, quien por enésima ocasión promueve un censo de vehículos ilegales, lo que en la práctica significa tolerancia y promoción de la irregularidad.