El próximo titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú, afirmó que evalúan la posibilidad de retirar la inversión privada del Aeropuerto Internacional de Toluca, el cual formará parte del sistema aeroportuario que desarrollarán (con Santa Lucía y la terminal de la Ciudad de México) como alternativa a la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internación de México (NAIM).

En el aeropuerto de Toluca, Aleática (antes OHL México) tiene una participación accionaria de 49% en su operadora: Administradora Mexiquense del Aeropuerto Internacional de Toluca (AMAIT), el gobierno del Estado de México cuenta con 26% y Aeropuertos y Servicios Aeroportuarios (ASA) 25 por ciento.

“Estamos analizando la forma de reconstituir la concesión para que sea una concesión del gobierno, en donde participe el gobierno federal y el gobierno del Estado de México. Se está viendo la cuestión legal en este momento”, comentó.

En rueda de prensa al salir de una reunión con el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, le preguntaron a Jiménez Espriú si habría la posibilidad de comprar la participación de Aleática y respondió: “Estamos viendo qué hacer”.

El aeropuerto de Toluca fue concesionado por la SCT en septiembre del 2005 por 50 años a AMAIT, entonces “empresa de participación estatal del gobierno del Estado de México, cuya estructura accionaria está conformada con 51% propiedad del gobierno estatal referido y con 49% propiedad de ASA”, refiere el título de concesión divulgado en agosto del 2006 en el Diario Oficial de la Federación.

Sin embargo, un mes antes, el 27 de julio del 2006, OHL informó en España a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la adquisición de 49% del capital de AMAIT, por 1,100 millones de pesos mexicanos (79,2 millones de euros). Y no ofreció mayores detalles de su ingreso a la empresa que opera el aeropuerto de Toluca.

Desde el pasado 12 de abril, OHL México pasó a ser propiedad del australiano IFM Investors y su nuevo nombre es Aleática.

Toluca, un riesgo previsto

Tras la cancelación del NAIM, el gobierno entrante anunció que desarrollaría un sistema aeroportuario con la operación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), de Toluca y nuevo aeropuerto de Santa Lucía, con lo cual se podría atender a 100 millones de pasajeros en el 2022.

De concretarse la salida de Aleática, el sistema sería integrado con terminales en propiedad del Estado.

Como parte de esa iniciativa, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y el mismo Jiménez Espriú ya se reunieron por separado con el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, para hablar del futuro del aeropuerto de Toluca, aunque no se tocó el tema de la concesión.

Entre la promoción que hacía OHL México a sus inversionistas sobre el aeropuerto estaba el hecho de su cercanía con el saturado AICM (unos 40 km al oeste de la ciudad), que está en un terreno de 663 hectáreas, tienen 26 puertas de abordaje, pista de aterrizaje más larga del país y capacidad instalada para atender hasta 8 millones de pasajeros al año, aunque podría crecer a 25 millones si se requiere construir otra pista.

Pese a ello, en su informe de actividades sobre el 2017, OHL México reconoce entre sus factores de riesgo el proceso electoral de este año y deja en claro que “la nueva administración podría implementar cambios sustanciales a las leyes, políticas y reglamentos en México, lo cual podría tener un efecto adverso significativo en el negocio de la compañía y su situación financiera”.

Para AICM, destinarán $3,000 millones

Presupuesto para Santa Lucía será de $10,000 millones en el 2019

La construcción del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía iniciará el próximo año con un presupuesto de 10,000 millones de pesos y las licitaciones para elaborar los estudios correspondientes iniciarán el siguiente mes, aseguró el designado secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú.

“Tenemos que desarrollar con cuidado el plan maestro, que, por cierto, ya está avanzado, y luego contratar los estudios correspondientes. Además, muchas de las obras a realizar, una vez que se hayan definido ocasionarán que se tengan que desplazar algunas instalaciones militares”, comentó.

Puntualizó que el movimiento militar que se tenga que hacer en la base militar de Santa Lucía estará a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional, con quien se tendrá que coordinar.

A la fecha, afirmó Jiménez Espriú, se tiene claro el diseño general de la nueva terminal que costará cerca de 70,000 millones de pesos e incluye construir dos pistas, un edificio terminal y otras obras complementarias en un plazo no mayor a tres años.

Sobre el reiterado comentario del centro de investigación MITRE de considerar inadecuado operar la terminal de Santa Lucía y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), destacó el cambio de opinión que han tenido en el último año.

En el caso de la cirugía mayor a la que será sometido el AICM, Espriú refirió que en el 2019 destinarán 3,000 millones de pesos para mejorar las condiciones de operación y brindar un mejor servicio a los usuarios. (Redacción)

[email protected]