El problema del robo de condensados y combustibles, tanto en la Cuenca de Burgos, como en otras zonas del país, es un problema que se le salió de las manos a Pemex porque no existe un control interno realmente con el ánimo de erradicar todos esos vicios, afirmó Mirelle Rocatti, especialista jurídica del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México.

Hay intereses entendidos en el propio personal de Pemex. La paraestatal tiene los elementos para verificar desde lo que sale como lo que se consume de condensados y combustibles , dijo la experta y ex directora del área jurídica de Pemex Exploración y Producción (PEP).

Lo anterior en respuesta a lo publicado por El Economista con respecto de que la empresa BASF compra en EU condensados de gas natural robado de la Cuenca de Burgos de Pemex.

El crimen organizado que se destapa internacionalmente con la demanda a empresas estadounidenses opera dentro de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la paraestatal debe depurar a su personal para evitar cualquier nexo con los narcotraficantes, comenta en entrevista Mirelle Rocatti.

Además tienen muchas conexiones a través de los sistemas financieros , dijo.

Y añadió que es necesario que se llegue a las últimas consecuencias y que el gobierno de Estados Unidos castigue a los responsables y que la Procuraduría General de la República en el país tome una mayor participación para acabar con la delincuencia organizada .

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