Rocío Nahle García, a quien el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha presentado como la próxima secretaria de Energía, aseguró que la próxima administración planea invertir, para empezar, 38,000 millones de pesos para la rehabilitación de las refinerías que operan en el país. Ello equivale a aproximadamente 9% del presupuesto de Petróleos Mexicanos (Pemex) y a cerca de 35% del costo estimado para la construcción de una nueva refinería.

De acuerdo con la senadora electa por Morena, para esta rehabilitación se usarán recursos presupuestarios de la estatal petrolera. “No vamos a necesitar más que del mismo presupuesto que se tiene ya en Pemex, lo vamos a redireccionar”, dijo en entrevista.

Explicó que la subsidiaria Pemex Transformación Industrial —responsable de la refinación de petróleo— recibió un presupuesto para el actual ejercicio de casi 38,000 millones de pesos de presupuesto, “pues ese mismo presupuesto lo vamos a utilizar para rehabilitar las seis refinerías, vamos a dejar de comprar computadoras y aires acondicionados y todas esas cosas y meternos a un programa intenso de mantenimiento correctivo”, detalló.

Rehabilitación, urgente

Los seis centros refinadores de Pemex: Tula, Madero, Salina Cruz, Cadereyta, Minatitlán y Salamanca, llevan su nivel más bajo de proceso de crudo desde hace por lo menos 25 años, con un promedio diario de 648,099 barriles diarios de enero a mayo de este año. Esto significa que el sistema nacional de refinación opera a 40% de su capacidad desde las últimas adquisiciones de equipos que conforman las refinerías.

En comparación con el año pasado, la caída en esta actividad durante los primeros cinco meses del año es de 31%, luego de que la estatal procesó 298,975 barriles diarios menos en promedio durante el 2018. El 2017 fue el primer año desde hace por lo menos 25 en que el proceso de petróleo fue menor al millón de barriles diarios, ya que Pemex cerró el año con promedio de 817,800 barriles diarios procesados, resultados que Pemex adjudicó a los fenómenos naturales que dañaron algunos centros, como Salina Cruz, o paros programados para mantenimiento en Madero y Minatitlán, que en algunos meses del 2017 reportaron cero barriles procesados.

Cabe recordar que este mes el equipo de transición de AMLO anunció que dará a conocer los planes para la construcción de una de las dos nuevas refinerías que prometió poner en marcha durante el próximo sexenio. El proyecto 2018-2024 de la futura administración contempla que “se requerirá una inversión de 6,000 millones de dólares para cada refinería”.

Cada nuevo centro refinador tendrá una capacidad de proceso de crudo de 300,000 barriles diarios, equivalente a 18% de la capacidad actual de Pemex.

Hasta el momento, se ha detallado que se ubicará posiblemente en el puerto del golfo de México, Dos Bocas, en Tabasco, donde ya se cuenta con 400 hectáreas propiedad del gobierno federal, o Madero, en Centla, en un terreno de 60 hectáreas, también en Tabasco.

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