Derivado del derrame petrolero de la empresa British Petroleum (BP) en el Golfo de México, se incrementarán los costos financieros para la perforación de pozos en aguas profundas debido al aumento en los riesgos que la actividad representa, aseguró Rogelio Gasca Neri, consejero profesional de Pemex.

Es preocupante y es lógico esperar que las tasas de interés para préstamos relacionadas con este tipo de inversiones sean mayores , dijo.

Una alternativa para Pemex, afirmó el funcionario, podría ser reconsiderar algunos proyectos y realizar esas inversiones en otras cuencas o campos en aguas someras, como por ejemplo en el sur de Veracruz, litoral de Tabasco o incluso en tierra en Chiapas.

Entre más proyectos tenga Pemex en aguas profundas y mientras más profundos sean sus pozos, el mercado percibirá un mayor riesgo y exigirá mayores tasas de interés disminuyendo la rentabilidad de algunos proyectos , alertó el funcionario. Peor aún, esto también influirá en el costo de las pólizas de aseguramiento o de reaseguramiento.

Ante desastre, nuevas normas

Consultado al respecto, Fluvio Ruiz, consejero profesional de Pemex, dijo a El Economista que debido al accidente de BP, se crearán en México nuevas normas regulatorias más estrictas que podrían derivar en incrementos en los costos originados, en gran medida, por los requerimientos de nuevas tecnologías .

De hecho, esta situación haría que los proyectos que se realicen en profundidades de 1,500 metros sean menos rentables.

Actualmente, lo costos de producción en aguas profundas llegan a ser hasta 20 dólares por barril. En tanto que en aguas someras, de acuerdo con Pemex, estos costos rondan los 6 dólares por barril.

Los consejeros profesionales de Pemex coincidieron en que el accidente de BP obliga a un replanteamiento de aquellos proyectos que están a nivel de análisis, o quizá de todo el plan de inversiones en aguas ultraprofundas, pues no es prioritario en este momento.

Cabe precisar que el accidente del yacimiento Macondo de BP, que provocó importantes pérdidas para la empresa petrolera en aguas profundas, aumentó los riesgos de perforación y, ahora, algunas firmas han decidido dirigir sus inversiones a la extracción en zonas menos complicadas.

En ese sentido, Pemex Exploración y Producción (PEP) realizará, en el corto plazo, las primeras perforaciones exploratorias en el campo Plegado Perdido en el Golfo de México, en donde las perforaciones son de aproximadamente 1,500 metros en el mar.

En contraste, la reacción de la empresa Devon Energy ha sido desinvertir en estos proyectos y concentrarse en tierra.

Gasca Neri consideró que para el caso de compañías con compromisos ya establecidos seguramente resultará más complicado salir de ellos; aunque siempre existe el recurso de la force majeure. Anadarko Petroleum, por ejemplo, utilizó este recurso para salirse de los compromisos previamente establecidos.

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