China enfrenta un deterioro en su ambiente de negocios en el 2017, reveló una encuesta levantada por la Cámara de Comercio Americana (AmCham), en la que también se mostró una disminución en el interés de los empresarios por invertir en esa nación.

Esta tendencia acontece mientras que los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de China, Xi Jinping, acordaron el viernes pasado un plan de 100 días para sostener negociaciones comerciales bilaterales con el objetivo de impulsar las exportaciones estadounidenses al mercado chino.

La encuesta fue respondida por 522 de 849 empresas afiliadas a la AmCham con operaciones en China y se usaron los datos de 462 de ellas, descartando algunas cuyos formularios fueron llenados parcialmente.

Cuestionados sobre en qué posición ubican a China entre sus planes de inversión en el corto plazo, 56% de los empresarios la ubicó entre las tres primeras posiciones; ese porcentaje fue de 63% en el 2016. A la pregunta de cuál es el pronóstico para el crecimiento de su industria en el mercado chino en el 2017 frente al año pasado, 27% de los empresarios respondió que calcula un avance menor a 5%, mientras que 24% contestó que estimaba que el comportamiento se mantendrá plano.

El resto quedó así: 30% seleccionó un crecimiento de 5 a -10%; otro 10% de los empresarios consideró un alza de 10 a -20%; sólo 4% de los encuestados estimó un avance igual o mayor a 20%, y 5% previó una contracción.

William Zarit, presidente del Comité de China de la AmCham, dijo que las empresas informan que la interpretación inconsistente y el cumplimiento de los reglamentos y las leyes poco claras, seguidos por mayores costos laborales, siguen siendo sus mayores desafíos.

Las empresas miembros señalaron que algunos desafíos regulatorios afectan a las empresas nacionales y extranjeras y más de la mitad de los encuestados considera que las extranjeras son discriminadas en la aplicación , afirmó.

Este sentimiento fue particularmente fuerte entre los encuestados de los sectores de la tecnología y otras industrias intensivas en investigación y desarrollo. El creciente proteccionismo chino, que había estado fuera de la lista de los cinco principales desafíos en el 2016, es otra vez una preocupación principal para el 2017 , agregó.

Zarit comentó que con el proceso de reforma aparentemente estancado y las contradicciones en una economía en rápida evolución son cada vez más pronunciadas.

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