Uno de los obstáculos que enfrentan los productores de vino mexicanos y, quizás, el tema más importante para el crecimiento de las firmas nacionales en la industria es convencer a los fondos de capital de inversión para aprovechar el potencial de las áreas de cultivo, ya que la inversión promedio necesaria por hectárea supera los 250,000 pesos, según datos del Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV).

El principal reto es el financiamiento pues una vid necesita de 15 años para llegar a su estado de máxima producción; esta condición ha desincentivado a los capitales para que inviertan en el sector , detalló Ernesto Fernández Arias, subsecretario de Fomento a los Agronegocios de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

ATIENDEN NECESIDADES

El vocero de la Sagarpa aseguró, entrevistado por El Economista, que por tal razón la dependencia ya trabaja en un programa de financiamiento para apoyar a los productores de la industria, mismo que estará saliendo a la luz en febrero próximo, cuando la dependencia federal destine los recursos a la Banca de Desarrollo para llevar a cabo sus proyectos.

Se necesita de un tipo de financiamiento especial que sea capaz de soportar varios años y las variaciones del mercado, tomando en cuenta que el retorno de la inversión no es tan rápido, así se podrá dinamizar la producción mexicana , indicó el funcionario.