El Grupo Unidos por el Canal (GUPC), a cargo de la ampliación del Canal de Panamá, negó que tenga contemplado suspender las obras este lunes, cuando vence el preaviso que envió a la Autoridad de la vía en diciembre pasado en el que planteaba esa posibilidad por falta de liquidez. La Comisión Europea será la mediadora a partir de ahora.

" GUPC no tiene por qué realizar ningún cambio en el estatus de la obra, ya que el preaviso enviado el día 30 de diciembre da derecho al consorcio a suspender las obras en cualquier momento a partir del día 21, sin que en este momento ese escenario este contemplado", dijo el consorcio en un comunicado de un párrafo enviado a Acan-Efe.

Además, la Comisión Europea (CE) ha aceptado mediar en el conflicto, según ha explicado a Efe el vicepresidente de la CE y responsable de Industria, Antonio Tajani.

Tajani explicó en una entrevista telefónica que este domingo ha recibido una petición del consorcio de empresas europeas para que "intente mediar en la solución del problema".

Sacyr, así como la compañía italiana Impregilo y la belga Jan de Nul, mantienen una divergencia con las autoridades panameñas con relación al sobrecoste de la obra de ampliación del Canal de Panamá, que asciende a 1,600 millones de dólares.

"Lo más urgente", dijo Tajani, es "conseguir tiempo" pues mañana termina el ultimátum que las empresas dieron so pena de paralizar las obras.

"Conozco bien el problema de los sobrecostes de las grandes obras. Es, desgraciadamente, un fenómeno que también ocurre dentro de la UE.

Comprendo la posición de las empresas europeas pero también entiendo bien la posición de las autoridades panameñas", añadió el titular de Industria de la CE.

Tajani dijo ser buen conocedor igualmente de América Latina, "un continente al que le he dedicado una gran atención durante mi mandato de comisario europeo de Industria y Empresa".

Según el vicepresidente italiano de la CE, "una ruptura del diálogo sobre una gran obra que está además muy avanzada, no interesa a nadie".

"Perdería sobre todo Panamá, que ha impulsado una obra clave para su país pero también perderían por supuesto las empresas europeas y el comercio mundial en general", explicó.

ENFRIAR EL ULTIMÁTUM

Tajani dijo a Efe que la prioridad es retrasar el ultimátum establecidos por las partes y luego ver qué se puede hacer, aunque, advirtió que "no será fácil". Señaló, asimismo, que se pondrá en contacto en las próximas horas con los gobiernos de los tres países así como con el país centroamericano.

También dijo que hablará con los responsables del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y con las autoridades panameñas.

"Pido desde ahora a todas las partes un esfuerzo para converger hacia una posición común. Sirve de poco repetir las propias posiciones sin avanzar hacia el punto de encuentro", advirtió.

El vicepresidente de la CE admitió la "complejidad de las cuestiones en discusión" y señaló que su intención es "trabajar discretamente a favor de la resolución de esta divergencia".

El titular europeo de Industria y Empresa valoró "positivamente que varias empresas europeas del sector de la construcción soliciten a la Comisión Europea su mediación".

"Soy consciente de la dificultad del problema a resolver pero me comprometo personalmente a intentar buscar una solución satisfactoria para todos", afirmó.

En las últimas horas, el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Jorge Quijano, afirmó que se mantienen las conversaciones con el consorcio encargado de la ampliación de la vía, que será terminada "lo más pronto posible" pese a la amenaza de paralización a partir del 20 de enero por parte del contratista.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica