Las bases para iniciar una nueva etapa en el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) están fincadas en la Ley Federal del Trabajo, que devuelve a los trabajadores la posibilidad de elegir a sus líderes, coincidieron especialistas laborales.

Si bien la renuncia de Carlos Romero Deschamps a la secretaría general del sindicato petrolero plantea un nuevo escenario, “también hay que ser conscientes de que los trabajadores tienen una gran responsabilidad para mantener una estabilidad, y entrar en un proceso de cambio en la dirigencia”, dijo Germán de la Garza de Vecchi, abogado laboral.

Para Alfonso Bouzas, especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la reforma laboral, promulgada el primero de mayo de 2019, “tiene como columna vertebral la reivindicación de la democracia y libertad de los trabajadores para organizarse en sindicatos, capaces de poner a los líderes con su voto y también quitarlos. De igual importancia, capaces de establecer por voto personal y directo en el contrato colectivo que se celebra, las reglas conforme a las que trabajan”.

Bouzas afirmó que Romero Deschamps "estaba renunciado" desde tiempo antes, cuando menos desde que el primero de julio de 2018 que ganó la presidencia de la República Andrés Manuel López Obrador, “sobre todo porque se comprometió a que no existieran sindicatos del gobierno y lo está cumpliendo”.

 

Añadió que el escenario que “queremos que se dé es uno en el que no sea uno de los personajes que integraron las direcciones seccionales el que pase a ocupar el lugar que está vacante, porque eso nos hablaría de que renuncia Romero Deschamps, pero se mantiene el corporativismo en manos que quieren ser identificadas como diferentes pero son iguales”.

De Vecchi comentó que el sindicalismo deberá entrar en una dinámica distinta y deberán acostumbrarse a incorporar elecciones en donde se privilegie el voto universal, directo y secreto. “Ya están obligados los sindicatos a acatarlo”.

Bouzas destacó que aquellas disposiciones estatutarias que contradigan el voto universal, directo y secreto dejaron de ser aplicables ante un mandato de Ley. Quien obtenga la mayoría de los votos de los trabajadores deberá ser la persona que dirija a este importante sindicato.

“El proceso electoral que se organice deberá realizarse respetando esta regla que regresa los sindicatos a quienes les pertenecen, los trabajadores. Que lo anterior sea una realidad dependerá de que la hagan suya los trabajadores y por supuesto las autoridades del trabajo, desde la Secretaría del Trabajo hasta las actuales Juntas de Conciliación y Arbitraje tienen la compleja obligación de que se cumpla le Ley”, dijo el especialista de la UNAM.

kg