Ryanair redujo a la mitad su plan de crecimiento para el 2020 debido a los retrasos en las entregas de los aviones Boeing 737 MAX, lo que hizo subir las acciones de las compañías aéreas europeas rivales, que temían que un aumento de capacidad de la irlandesa hiciera bajar los precios de los boletos.

La mayor aerolínea de bajo costo de Europa informó que iniciaría conversaciones con aeropuertos y sindicatos sobre la reducción o el cierre de algunas operaciones a partir de noviembre del 2019 para ajustarse a la desaceleración del crecimiento. Ryanair es uno de los mayores clientes de Boeing y debía tener 58 aviones 737 MAX a tiempo para su temporada de verano del 2020. El martes indicó que ahora se espera que para entonces haya recibido unos 30.

El avión más vendido de Boeing no puede volar desde marzo, tras dos accidentes en Etiopía e Indonesia que causaron la muerte de 346 personas. El constructor de aviones está trabajando para reparar el software y personas con conocimiento del tema dijeron que se espera que se presente una solución a los reguladores en septiembre.

El jefe ejecutivo de Ryanair, Michael O’Leary, dijo que es difícil predecir lo que sucederá, pero sostuvo que la aerolínea supone que el MAX podría no volver a entrar en servicio hasta diciembre, retrasando sus primeras entregas del avión a enero o febrero. Como Ryanair sólo puede procesar de seis a ocho aviones nuevos por mes y no recibe entregas durante junio y agosto, la compañía está haciendo planes sobre la base de tener 30 aviones MAX disponibles para el verano boreal, dijo O’Leary en un comunicado.