La presidente brasileña Dilma Rousseff dijo este lunes que no está planeando remplazar por ahora a la presidenta ejecutiva de la petrolera estatal Petrobras, Maria Graça Foster, argumentando que no ve señales de irregularidades de la gerencia.

Rousseff dijo, en un desayuno de fin de año con periodistas, que el reciente pesimismo sobre Petrobras está sobredimensionado y que la empresa sigue en una buena posición para hacer frente a la baja de los precios del crudo.

La mandataria agregó que la empresa tiene suficiente efectivo para pasar el 2015 sin necesidad de recurrir a los mercados internacionales de financiamiento.

erp