Para la tercera licitación de contratos petroleros que se llevará a cabo, la Secretaría de Energía considera que será exitoso adjudicar cinco de los 25 campos maduros terrestres, es decir, 20% de la subasta, por debajo de la media internacional de entre 30 y 40% que las autoridades aseguraron que tendría esta Ronda Uno mexicana.

El secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, consideró en entrevista radiofónica que licitar aproximadamente cinco campos sería una excelente colocación y cerrar el año con 10 contratos sería muy buen signo, porque a estas alturas en países con procesos similares apenas estaban implementando la Ronda Cero y México está en las tres cuartas partes de la Ronda Uno; pero con este porcentaje de éxito, en las tres fases de la Ronda Uno se alcanzaría apenas 22% de colocación de campos.

En términos de inversiones, las autoridades estimaron que con la adjudicación de los 25 campos, los contratistas privados invertirían cerca de 1,000 millones de dólares. Con el porcentaje de éxito estimado por el titular de Energía, las inversiones se reducen a 200 millones de dólares en los 25 años de vida de los contratos.

Además, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) contempla que la producción pico que alcanzarán los 25 campos en tres años será de 36,000 barriles diarios, equivalente a 1.6% de la producción actual nacional de Petróleos Mexicanos (Pemex). Con sólo cinco campos adjudicados, la producción pico será de unos 8,000 barriles diarios, equivalente a apenas 0.36% de la producción petrolera actual del país.

El conservador parámetro de éxito planteado por la Secretaría de Energía para la licitación, coincide con el desplome de los precios del petróleo, incluida la mezcla mexicana de exportación, que cerró en 27.63 dólares, con lo que se ubicó cerca de los mínimos de 11 años. El desplome respecto del precio pico del año pasado, de 110 dólares por barril, es de 75 por ciento.

Condiciones atractivas

A diferencia de los contratos de producción compartida para campos de exploración y extracción ya adjudicados en las dos licitaciones anteriores, donde se establecieron regalías mínimas de entre 40 y 30.2% que los contratistas debían compartir con el Estado, en esta fase de campos terrestres la Secretaría de Hacienda redujo estos mínimos a entre 10 y 1% de la utilidad para el Estado, entre otras condiciones que debieran resultar más atractivas para los licitantes.

Por ejemplo, los campos se dividieron en dos tipos, según su volumen de recursos, y para cuatro de ellos, los que tienen más de 150 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, las empresas deberán contar con un capital contable mínimo de 200 millones de dólares por contrato, pero para los restantes, este requisito se redujo hasta 5 millones de dólares. Las empresas podrán participar en todos los campos, pero la CNH llevará la contabilidad para que no se les termine este capital si ganan algún contrato.

Por último, 19 de los 25 campos cuentan con producción por parte de Pemex, lo que implica infraestructura en el sitio, junto con la oferta de comercialización de los hidrocarburos por parte de la estatal mexicana. Además, las empresas no necesitan probar experiencia en actividades similares, sino únicamente contar con personal a nivel gerencia con al menos 10 años de experiencia en el ramo.

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