En el mes de enero disminuyó 34% el volumen de hidrocarburos sustraídos de la red de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), como resultado de mejorías en el sistema de distribución, así como de la coordinación con las distintas autoridades civiles y militares, informó la estatal.

Del 1 al 31 de enero se registró una sustracción de 414,000 barriles, en comparación con los 628,000 barriles reportados en el mismo periodo del año anterior, detalló Pemex en un comunicado.

Dicha variación muestra una tendencia clara a revertir la sustracción ilegal en este rubro , aseveró la estatal, luego de que desde la administración pasada se reserva, junto con la Procuraduría General de la República (PGR), el volumen de hidrocarburos sustraído, lo que impide realizar comparativos.

La reducción de enero, explicó Pemex, se verificó en los sistemas de medición de los siguientes poliductos: Topolobampo-Culiacán, Cadereyta-Brownsville, Salamanca-Vista Alegre-Zacatecas, Salamanca-Guadalajara, Madero-Cadereyta, Salamanca-León, Salamanca-Morelia, Minatitlán-México y Minatitlán-Dos Bocas-Villahermosa.

La estatal destacó que el fortalecimiento del marco jurídico, el cual se consolidó con la aprobación y publicación de la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos cometidos en Materia de Hidrocarburos, el pasado 12 de enero en el Diario Oficial de la Federación, se constituyó como un factor determinante para este cambio.

El número de tomas clandestinas a ductos de transporte de crudo, destilados y gas licuado de petróleo de Pemex en el 2015 se elevó hasta 5,574, según las denuncias que la estatal interpuso ante la PGR. En volumen, implicarían un robo de por lo menos 6.9 millones de barriles, y en valor, por lo menos 10,877 millones de pesos tan sólo por el producto robado, la sexta parte del recorte presupuestario que sufrió la empresa.

Estas tomas clandestinas aumentaron 51% en comparación con el año anterior, en que se reportaron 3,674 ilícitos, y si se comparan con el 2006, el número de denuncias se ha incrementado 26 veces.

De acuerdo con el reporte en volumen por tomas clandestinas que realizó la estatal durante la administración pasada, por cada 556 tomas el robo en volumen ascendía a 690,000 barriles de hidrocarburos. De éstos, 75.7% de ilícitos se perpetró a poliductos que transportan destilados y ductos de gas LP, y el restante 24.2% a oleoductos para transporte de crudo.