La poca flexibilidad que hay en México para que las fábricas consigan mejores condiciones de abastecimiento eléctrico hace que la optimización del consumo sea prácticamente la única alternativa para bajar costos, afirma Vincent Sciandra, CEO de Metron, startup francesa que a través del análisis de big data y el machine learning, ofrece soluciones con este propósito.

Metron fue fundada en el 2014, desembarcó en América Latina en el 2015, en Colombia, para después llegar a Brasil y, finalmente, arribar a México el año pasado. “Estamos muy positivos con el mercado mexicano. Aquí vemos que la única manera para los industriales para bajar los costos de energía es por la optimización”, dijo Sciandra a El Economista.

“Cuando existe flexibilidad de los contratos (de abasto eléctrico) las posibilidades de bajar costos en las tarifas son ilimitadas. Las fábricas pueden cambiar de proveedores cada año. Tienes miles de posibilidades y, sin duda, es un vector de optimización”, dijo.

No obstante, “En México hay menos flexibilidad de los contratos (...) en México hay un potencial de mercado que es gigante para nosotros”, agregó.

El también doctor en informática relató la esencia de Metron: compilar todos los datos posibles sobre el consumo energético en una planta industrial, construir modelos estadísticos y entender las correlaciones entre todas los variables que intervienen.

“El machine learning ayuda a clasificar las informaciones. Se trata de ponerle un marco a todas estas preguntas para que nos guíe a través de un proceso de análisis inteligente” comenta.

Finalmente, con eso se pueden seleccionar opciones de optimizaciones. La solución de Metron arroja el “x” número de variables o elementos en donde se puede influir y “entonces sabemos qué se puede hacer para lograr la optimización energética”.

Metron afirma que al implementar su plataforma se pueden lograr reducciones de consumo energético de entre 5% y 15 por ciento. En México trabaja ya con clientes de la industria acerera y de alimentos y bebidas, a quienes también proveen servicios en otros mercados.

“En los últimos años hemos abierto tres filiales por año”, dice Sciandra. Además de México, Brasil, Colombia y su natal Francia, la empresa también opera en Italia, Singapur, Japón, Corea del Sur y los Emiratos Árabes Unidos.

El CEO de la empresa francesa afirmó que para México es un buen paso iniciar con mejorar la eficiencia energética “y quizás un día vendrá la parte de optimización de contratos eléctricos”. La empresa tiene 140 empleados, de los cuales 90 están basados en París y, por lo pronto, en México tiene un pequeño equipo de cinco personas, que esperan triplicar en los próximos 18 meses.

Mercado rígido

A seis años de la reforma energética que rompió el monopolio eléctrico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), las alternativas de las empresas para abastecerse en mejores condiciones aún son limitadas. Más aún, en meses recientes el actual gobierno ha planteado un giro en la política eléctrica para cambiar el criterio de despacho energético desde una lógica económica a una de confiabilidad, lo que tiene la intención de privilegiar las centrales de la CFE sobre las plantas de generación renovable.

octavio.amador@eleconomista.mx