El gobierno de México no “solapará” actos de violaciones laborales que vayan desde la existencia y promoción de contratos colectivos de protección o el impedimento para ejercer la elección del líder sindical con libertad; “está en manos de los patrones no incurrir en actos que promuevan los paneles laborales dentro del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), respetando puntualmente los derechos de democracia sindical”.

En entrevista con El Economista, Alfredo Domínguez Marrufo, subsecretario de Trabajo y Previsión Social, dijo que si bien hay una intensa campaña de información en donde participan las cámaras empresariales, es fundamental que tengan claro que hay esquemas y procesos para garantizar el cumplimiento del T-MEC, y esos procesos se refieren a los derechos de democracia sindical de los trabajadores que se encuentran en la reforma laboral.

El subsecretario de Trabajo expuso que en caso de haya una denuncia en contra de algún patrón es indispensable tener la justificación necesaria, pero “evidentemente tampoco queremos proteger, ni solapar actos de violaciones que se den a partir de la entrada en vigor del T-MEC”, afirmó.

Hizo un llamado para que los patrones den cumplimiento al nuevo modelo laboral, “en términos de respetar a los trabajadores; no tener injerencia en la vida interna de los sindicatos, en no entorpecer los recuentos o de consulta a los trabajadores. De esta manera no tendrán ningún problema”.

Para ello, las empresas deben tener claro aspectos como: poner a disposición el contrato colectivo de trabajo a todos los empleados; someterlo a consulta para haya un proceso de legitimación; pero “eso no quiere decir que se puedan meter en la vida interna de los sindicatos para amenazar a los trabajadores de que voten en uno y otro sentido”.

Añadió que “estamos trabajando con las empresas para decirles en qué consisten estos procedimientos y cómo desde el gobierno mexicano se pueden coadyuvar para que se puedan realizar los procedimientos de manera más eficiente”.

Darle la vuelta a la ley, camino riesgoso

Domínguez Marrufo admitió que “hay quienes apuestan a no querer firmar contratos laborales auténticos, o no quieren ir a una negociación colectiva con una representación legítima de los trabajadores y quieren ir solamente a los contratos individuales; pero deben tener claro que cualquier sindicato que tenga el respaldo de los trabajadores, o por lo menos 30%, puede ir a promover el emplazamiento a huelga por firma de contrato colectivo de trabajo”. Agregó que apostar por la firma del contrato individual de trabajo “deja abierta la posibilidad para que pueda llegar cualquier otro sindicato a emplazarlos a huelga, porque tienen a la mayoría de los trabajadores y los pone en ese riesgo”.

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